Hoy me instalaron el teléfono. Hace algunos meses que estoy instalado con mi compañera en mi nuevo domicilio, en el cual estábamos temporalmente incomunicados. De no ser por un teléfono celular prestado, prehistórico y megalítico que activamos con tarjeta y que nos estaba comiendo vivos (CTI y sus tarifas populares accesibles).

Sinceramente pensé que el trámite se iba a demorar mucho más. Pero por suerte no fue así y los muchachos de Telecom me sorprendieron. En realidad no es que haya sido súper rápido el proceso, porque entre idas y venidas demoró casi tres semanas. Teniendo en cuenta otros casos me considero afortunado… pensé que iba a demorar meses. Lo cierto es que después de iniciar el trámite por teléfono, recibir la factura con el cargo inicial de conexión en mi domicilio particular, pagar el monto indicado en discho documento en tiempo y forma (la suma no era nada despreciable) y esperar pacientemente, el sueño de la línea telefónica propia se concretó.

Algunas impresiones personales que saco como balance asunto:

  1. Estoy contento por haber esperado “solamente” 3 semanas. Creo que soy ingenuo. No debería haber demora cuando la compañía tiene el monopolio del servicio en nuestra ciudad y tiene supercableadas todas las zonas. El trámite debería ser relativamente inmediato, cuestión de días. Sobre todo teniendo en cuenta que todos los trámites está informatizados y se finalizan en cuestión de minutos las verificaciones, las altas y demás procesos.
  2. ¿Por qué se sigue pagando el costo de instalación de las líneas telefónicas? Creo que la suma que se abona es excesivamente exagerada teniendo en cuenta el trabajo que deben realizar para instalar la línea en un domicilio. No digo que sea completamente gratis, pero no creo que el papeleo necesario y el costo del servicio técnico por la instalación lleguen a sumar en total el monto que se cobra. Sin mencionar que el costo se debe abonar al contado, en una única cuota y antes de la instalación definitiva. O sea que te cobran con anticipación un servicio que, al fin de cuentas, no se sabe exactamente cuándo va a ser instalado.

En fin… espero que ahora me llamen.