08 dic
Escrito por Caralimón
Categorías: juegos,software-libre
Etiquetas: linux, mud
Hace unos años, Rominatrix me introdujo al increíble mundo del MUD con el Isengard, uno de los juegos más conocidos, completos y adictivos del estilo. Realmente se te van las horas si te gustan los RPGs. La mecánica es exactamente igual a cualquier otro juego del género, no importa el formato: puede ser de cartas, de tablero, de texto, con miniaturas o digitales. Las variables son muchísimas y las combinaciones innumerables. Realmente te atrapan si te dejás llevar.
Con el Isengard estuve enganchado unos meses y llegué a avanzar varios niveles con mi personaje. Es impresionante lo que puede generar la imaginación con sólo leer un par de líneas de texto. Pero por falta de tiempo (y de paciencia también) lo fui abandonando de a poco, a medida que me quedaban menos ratos libres y me costaba más avanzar.
Ahora me acabo de bajar el Mordor 6.66, que es la base sobre la cual están construidos los universos de varios MUDs, incluido entre ellos el Isengard. El paquete que me bajé tiene todas las fuentes y los binarios para Linux.
Pero con la ayuda del Cygwin (un programita muy recomendable para correr y recompilar aplicaciones Linux / Unix bajo Win32) lo pude compilar y correr en Windows.
Costó un poco descubrir algunas cosas, pero al final todo salió de maravillas. Así puedo divertirme un poco no solamente con el juego en sí, sino también toqueteando un poco las configuraciones, los personajes, los escenarios y todo el universo completo del juego.
Si, es cierto que estoy más sólo que kung-fu cuando entro. Pero ya lo pude hacer correr en la LAN del trabajo y tengo un par de compañeros de aventura.
Expresate, dale!