Hoy fue un día bastante agitado. Por un lado se juntaron varios estudios de rutina que teníamos que hacerle a Joaquín. Teníamos que colocarle una vacuna y hacerle una placa radiográfica de cadera. Por suerte todo salió bien. Es un santo, la vacuna ni la sintió. Hizo cara media fea cuando ya le estaban sacando la aguja, pero como le hacíamos caras y sonrisas se olvidó en seguida del dolor y se empezó a matar de la risa. Con la radiografía lo mismo, no paró de reírse todo el tiempo que estuvo en la camilla.

Por otro lado, en el ámbio laboral, en estos días hicimos la migración de nuestro servidor de internet al datacenter de nuestro ISP. Se optó por hacer un housing por cuestiones de costo. Mantener el servidor en nuestro lugar de trabajo era un lujo, pero con el cambio de paquetes y tarifas que hicieron este año, los precios se iban a las nubes. Así que fue bastante trastorno preparar todo para el traslado y empezar a configurar un nuevo servidor local para reemplazar al que se va. Supongo que estos días vamos a tener bastantes quebraderos de cabeza con la configuración del nuevo.

Pero no me puedo quejar de todo. Para terminar el día, decidimos ir a tomar un regio helado los tres, como premio por tantas corridas.

Bandeja troipcal

  • Gustos: mantecol, chocolate Rocher, sambayón con frutillas
  • Candy
  • Topping: chocolate rallado, amaretis y cerezas
  • 3 obleas
  • Salsa de frutilla

En realidad la bandeja es una bestialidad y es más que suficiente para que coman 2 hasta decir basta. Encima lo tomamos en la heladería que más nos gusta. El candy estaba espectacular y el día especial para un helado. Joaquín probó un poco de helado de mantecol y, por la cara que hizo, no estamos seguros de la impresión que la habrá causado.