21 sep
Escrito por Caralimón
Categorías: software-libre
Etiquetas: canonical, gnu-linux, personales, ubuntu
Ayer por la tarde, al llegar a casa, me encontré con la grata sorpresa de un sobre sobre mi escritorio. En realidad estaba junto con otras cosas que habían llegado por correo ese día, pero este sobre de forma cuadrangular me llamó particularmente la atención. A pesar de que ya había perdido las esperanzas después de varias semanas de espera, adiviné inmediatamente el contenido con sólo verlo.
Tengo que admitir que una razón muy fuerte que me motivó a pedir el envío del CD en vez de bajármelo, fue la aseveración que leí en la web de que lo enviaban a cualquier parte del mundo si cargo alguno. Y aparentemente mi casa también forma parte de “todo el mundo”. El sobre estaba cerrado y acolchado para envío internacional y cuando lo agarré para abrirlo vi que el remitente estaba en inglés y una pequeña leyenda en la parte superior decía que ante la imposibilidad de entrega al destinatario, se debía devolver el paquete a Suiza. Esto aumentó todavía más mis expectativas.
Ubuntu ya había entrado en mi casa y, próximamente si Dios quiere y me da el tiempo, en mi computadora. Según lo que se dice por ahí es la versión de Linux basada en Debian que menos se le parece a este. Cuando hice el pedido a través de la web oficial hace varios días, no me imaginé que efectivamente me lo enviaran a domicilio. A decir verdad, por ser un envío totalmente gratuito, no fue tanta la espera. Y el contenido del sobre fue más que satisfactorio. Una hermosa y prolija caja de cartón, bien diseñada, con 2 CDs: uno con la versión ‘Live’ para probar sin tener que instalar nada (también trae algunos programas free y open source para WIndows como OpenOffice, Firefox y AbiWord) y otro con los instaladores para plataformas Intel x86. Las instrucciones eran claras y muy sencillas.
Lo primero que hice, luego de aguantarme un buen rato porque todavía tenía cosas pendientes por hacer, fue modificar la BIOS de mi máquina para que booteara desde el CD y hacer la prueba Live. Y todo funcionó de maravillas. Esta versión sirve para ver cómo funciona todo sin tener que modificar absolutamente nada ni instalar un sólo paquete. Además es transparente, porque una vez que finaliza la sesión de demostración y la máquina vuelve a bootear normalmente, no queda ningún rastro. Ahora tendré que ser paciente y esperar hasta el próximo fin de semana libre para hacer la instalación definitiva.
La empresa que está detrás de Ubuntu es Canonical Ltd., una compañía privada destinada a la promoción del software libre y gratuito, fundada y “mantenida” por el empresario sudafricano Mark Shuttleworth. También tiene otros proyectos conocidos como el sistema de control de revisiones Bazaar y el proyecto TheOpenCD, un gran repositorio de software libre. Tiene sede en la Isla de Man. (Datos tomados de wikipedia.org)
¡Excelente¡ Y bravo por el emprendimiento de Canonical y de Ubuntu…
Expresate, dale!