Esta tarde tenemos turno para la segunda ecografía y la verdad que estoy en un dilema existencial. Con el embarazo anterior dudaba si quería o no saber el sexo del bebé. Pero al final lo dejé pasar porque me pareció que era complicar demasiado el asunto, sobre todo para los demás que iban a tener que andar cuidándose al hablar delante mío de determinadas cosas ya que yo iba a ser el único que no lo supiera.

Por cómo están dadas las fechas, probablemente en esta ecografía ya se pueda ver el sexo. Pero de nuevo tengo ganas de aguantarme hasta el final y esto implicaría el mismo compromiso para los demás que en el caso anterior. Aparentemente todo el mundo ya tiene “decidido” que esta vez va a ser una nena y ya nos hicieron varios regalos de color rosa como para ir reforzando esa “intuición” general que se vive en el ambiente. Es curioso cómo reacciona la gente. Ahora estoy viviendo el típico: “Bueno… si el primero fue nene, que ahora sea nene así ya está la parejita”

Sinceramente no tengo preferencias por que sea una u otra cosa, igual que en el caso anterior. Y creo que va a ser difícil poder aguantarme, sobre todo esta vez que ya todo el mundo parece estar definido en este asunto. Voy a hacer mi mejor esfuerzo y vamos a ver qué pasa.