Ayer terminaron en el trabajo la instalación de los nuevos equipos de aire acondicionado. Había unos modelos más chicos desparramados por todo el piso que, por lo visto, no cumplían con las expectativas. Alguien tuvo la genial idea de cambiarlos y, seguramente, se habrán hecho varias reuniones con diferentes vendedores para ver qué equipos se compraban y cómo los instalaban. El resultado: 4 equipos Carrier split de 15.000 frigorías cada uno para todo el piso (yo ni siquiera estaba enterado de que había equipos de esa cantidad de frigorías!). Está bien que el lugar es grande, pero incluso uno de las personas del equipo de instalación estuvo de acuerdo en que “es una verdadera locura, una exageración…” Habría que ver cómo fue el negocio para que se gestionara la compra de estos equipos.

En fin… muy a pesar de esto, alguien está encargado de la “supervisión” de los controles remotos de los equipos que, al parecer, son el único medio de operarlos, porque en los paneles no se ve ningún tipo de control más allá de las luces indicadoras de estado.

Hoy, día nublado y lluvioso, el clima está bastante fresco de por sí, los controles remotos no aparecen por ningún lado, nadie tiene la más mínima idea de quién puede llegar a tenerlos y los equipos están funcionando. Por suerte solamente dos, pero es más que suficiente para que todo el piso esté al borde del congelamiento parcial. Ante la ausencia del clásico interruptor “on/off” se están buscando formas alternativas de “anularlos”, pero los cables de alimentación están encamisados, van al exterior y ni siquiera se puede dar con la fuente de energía. A lo mejor los equipos están controlados por algún súper ordenador que ha cobrado inteligencia y conciencia propias y está intentando aniquilar a todo el staff para hacerse con el control del edifico y después del mundo. Bueno… a lo mejor estoy exagerando. Por las dudas estamos considerando dar de baja las térmicas para evitar la hipotermia.

Actualización: en realidad los equipos son 6 y no 4. Acabo de descubrir los restantes en 2 indómitos recodos olvidados.