Leyendo algunas notas atrasadas dí con un artículo al que a hacía referencia Eduardo Arcos en su weblog ALT1040 que me pareció sumamente interesante, no sólo por la fuente original de la nota sino también, y principalmente, por su tono. Y es que a veces las cosas que uno hace cobran una importancia inicialmente insospechada. Así que, siguiendo la recomendación del propio Eduardo, les dejo mi humilde traducción al castellano del artículo publicado.

Se trata de un boletín semanal que publica Lawrence Lessig de Creative Commons, contándonos algunas experiencias y sensaciones con respecto a la aplicación a nivel internacional de este tipo de licencias.

También les dejo el enlace al artículo original.

Enviado por Lawrence Lessig el 16 de noviembre de a las 12:37 PM

En mi último artículo, describí algunas de las formas por medio de las cuales las tecnologías CC se integran a las aplicaciones web 2.0. Muchos de ustedes me escribieron sorprendidos por los ejemplos, especialmente entusiasmados por el hecho de que las aplicaciones alcanzaran tal expansión a nivel internacional.

Esa respuesta me ha llevado a contar un poco más sobre CC como movimiento global. Ciertamente, el trabajo de difusión más emocionante de CC se lleva a cabo en culturas muy alejadas de su centro de operaciones en San Francisco.

Así que, esta semana, consideremos tres ejemplos tomados al azar de muchos otros. En cada uno, nuestras herramientas para fomentar el intercambio están promoviendo un rango mucho mayor de creatividad.

Brasil.

El primer ejemplo nos llega desde Brasil, a través del sitio “Overmundo”

Overmundo es un sitio web colaborativo diseñado para difundir la cultura brasileña. Lo que lo hace diferente es que tanto su contenido como su diseño están generados por los propios usuarios. Son ellos quienes elijen qué es lo que debe ser publicado y lo que no. Eligen qué debe ir en la página principal. Y todo lo que está disponible en el sitio está publicado bajo una licencia CC.

Las herramientas de Overmundo le dan a los usuarios la capacidad de evaluar la calidad del contenido contribuido. Esta invitación a los usuarios del sitio ha inspirado una comunidad que ha llegado a construir una “base de datos cultural” con miles de personas intercambiando y creando contenido disponible ampliamente. En menos de 7 meses ha habido más de 7.000 participantes de todo Brasil. El sitio ha servido contenido a algunos millones de visitantes y se encuentra ahora, de acuerdo a Technorati, entre los 7.000 primeros sitios web a nivel mundial. El tráfico del sitio se está incrementando alrededor de un 20% mensual y tiene más de 400.000 referencias según registra Google.

Holanda / Países Bajos

Mi segundo ejemplo está orientado a los archivos. Desde Holanda, el emprendimiento “Imágenes para el futuro” está construyendo un proyecto de conservación y digitalización a gran escala que pondrá disponibles 285.000 horas de grabaciones de cine, televisión y radio, como así también más de 2.9 millones de fotografías de los archivos de cine y televisión de Holanda. Una biblioteca básica tomada de este archivo estará disponible a través de Internet bajo licencias CC o, en algunos casos, como dominio público. El gobierno de Holanda, que soporta desde hace mucho tiempo el proyecto CC local holandés, invertirá un total de 173 millones de Euros en los próximos siete años. Su objetivo es estimular las aplicaciones innovadoras con nuevos medios, al mismo tiempo que se crean servicios de valor para el público.

La idea de un archivo como éste no es nada nueva. Pero la escala y los valores de este proyecto son extraordinarios. Puede que Holanda sea un país pequeño, pero si tiene éxito, el proyecto “Imágenes para el futuro” se convertirá en el mayor archivo de cultura libre disponible en todo el mundo.

Sudáfrica

Finalmente, consideremos algo de magia que nos llega desde Sudáfrica. ccMixer Sudáfrica está encabezando una competencia de re-mezclado cultural única, basada en el trabajo de artistas de Brasil y Sudáfrica. La competencia forma parte del proyecto “culturelivre”, el cual constituye un esfuerzo conjunto de Creative Commons en Brasil y en Sudáfrica.

Tratando de generar material musical para la competencia, ccSA ha invitado a algunos de los más importantes custodios de la herencia musical de Sudáfrica – incluyendo a la Biblioteca Internacional de Música Africana (ILAM: International Library of African Music) – para que produzcan pequeños trozos musicales utilizando instrumentos africanos tradicionales. Entre estos instrumentos se encuentran los “tambores Mutumba”, cuya presencia actualmente es prácticamente inexistente en internet. Estos tambores son originarios de Zimbabwe y se utilizan como acompañamiento en ceremonias espirituales en las que se combinan baile, canto, aplausos y melodías interpretadas con el mbira (piano de pulgar). Los músicos más jóvenes que entren a la competición re-mezclarán estos sonidos tradicionales y, en el proceso, desarrollarán un conocimiento más profundo de las raíces musicales de ambas culturas. Finalmente, el equipo espera que la competencia sirva para desarrollar nuevos sonidos que puedan ser utilizados por los jóvenes que están empezando en la música para avanzar en sus propias carreras.

En todos estos casos, las herramientas de CC brindan una plataforma legal para difundir y crear cultura. Eso era precisamente lo que esperábamos cuando lanzamos CC hace ya cuatro años. De todas maneras, nunca imaginé la extraordinaria comunidad a la que esta plataforma está inspirando internacionalmente. CC ha llegado a ser mucho más que meras licencias y, ciertamente, mucho más de lo que ninguno de nosotros soñó.

Traducido al castellano por Caralimón