Grafitti: No tiren que hay pibes comiendoCon esta frase pasó a la historia Claudio “Pocho” Lepratti, un uruguayo que había venido hasta Rosario y desde hacía tiempo realizaba trabajo social de alfabetización en sectores carenciados de la ciudad, como barrio Ludueña y barrio Las Flores. Precisamente subido a la terraza de la Escuela Nº 756 del Barrio Las Flores, un 19 de diciembre del año 2001, gritaba a viva voz, para advertirles a los patrulleros que estaban abajo, que todavía quedaban chicos en el interior del comedor. Un disparo de Esteban Velásquez, agente del Comando Radioeléctrico, lo alcanzó y lo convirtió así en mártir, en otro ícono y víctima de la lucha social en nuestro país.

Creo que todos los argentinos vamos a recordar por muchos años aquel mes de diciembre de 2001. La revuelta social (más allá de las especulaciones y los análisis), que se manifestó en violentas movilizaciones y protestas, llegando incluso al saqueos de locales comerciales en todo el país, fue el catalizador para que el entonces presidente de la nación, Fernando De La Rúa, dimitiera de su cargo, dejando así abiertas las puertas de la incertidumbre ante un clima social y político bastante incierto e inestable. Después vinieron el desfile de presidentes provisionales, la devaluación del peso argentino, el estado de default y el corralito. La vuelta de personajes nefastos que ya no pensábamos volver a ver. Los análisis políticos y las elucubraciones sobre manipulación de las masas e intereses ocultos al ciudadano común. Pero de lo que no se puede dudar es de las víctimas fatales. Víctimas que llegaron a ser 7 en nuestra ciudad: Graciela Acosta, Walter Campos, Juan Delgado, Yanina García, Rubén Pereyra, Ricardo Villalba y Claudio “Pocho” Lepratti

De esto hizo ayer 5 años. Otros 5 que pasaron sin que viéramos mayor justicia que el encarcelamiento del agente que apretó el gatillo. Es por eso que alrededor de 500 personas se reunieron en la plaza 25 de Mayo, a pesar de la lluvia y el mal tiempo, tal como lo vienen haciendo anualmente desde el 2001, para que la memoria no se canse y para seguir pidiendo justicia. Una justicia que parece demorarse mucho más de la cuenta. Que pide nombres propios y penas concretas para los personajes de turno en aquel momento.

El diario El Ciudadano publicó una nota que resume un poco algunos aspectos importantes de la movilización.

Mientras tanto, seguimos recordando año a año y por todos los medios a nuestro alcance aquel diciembre negro. Y la iniciativa ciudadana ha rebautizado un tramo de la calle Pte. Roca, que en sus esquinas de la zona centro lleva cartelitos con el nombre de Pocho Lepratti.