Hace unos días circuló una noticia por toda la blogocosa sobre la relevancia de los motores de búsqueda más conocidos y utilizados en USA (según un estudio de la compañía de investigación de mercado ComScore). Sería interesante ver estudios y estadísticas similares a nivel global, aunque supongo que las tendencias y los números deben ser bastante parecidos. El dato (que en realidad no sorprende demasiado después de todo) es que Google se lleva casi el 60% de las búsquedas que se realizan en internet (un 58,5% para ser más exacto). Yahoo! ocupa el segundo lugar apenas superando el 20% de las búsquedas (una diferencia más que considerable con el primer puesto) y el tercer lugar queda para Live Search de Microsoft con apenas un 9,7% de participación. En el informe también se menciona a Ask.com y al servicio de búsqueda de AOL / Time Warner (ofrece búsquedas mejoradas por Google !!), que quedan muy por debajo.

Es impresionante ver a lo que llegó Google en tan poco tiempo, la participación que tiene en el mercado de las búsquedas en internet, la cantidad de herramientas que desarrolló en los últimos años (todas con una filosofía bastante abierta), los estándares que fue imponiendo (PageRank, AdSense, AdWords), los nuevos mercados que abrió en cuanto a publicidad en línea, las nuevas áreas que se fueron creando a su alrededor (últimamente escucho SEO por todos lados)

Es innegable que fue un proyecto visionario, tratando de hacer su entrada en un mercado que ya parecía definido y tenía sus monstruos: Altavista (¿alguien se acuerda?), Yahoo! , Lycos, Excite. En un mundo donde todos parecían iguales, llegaron con sus “mágicos algoritmos de búsqueda” para cambiar todos los esquemas concidos. Y la diferencia que aportaban era sencilla: un buscador que funcionaba rápido y en serio.

En mi caso, conocí Google allá por el ’99 en la casa de un amigo mientras intentábamos encontrar información sobre algunos productos. Él me comentó: “¿Probaste con  ése otro buscador? Anda muy bien” Yo le dije: “Ah sí, Google. Lo vi un par de veces por ahí”. En ese momento asociaba el nombre del buscador al término “goggles” (que en inglés serían algo así como las gafas de seguridad o las de buceo). Bastante lejos del motivo original del nombre. En el fondo pensaba que de alguna manera todos los buscadores eran iguales, que indexaban de la misma forma, que hasta compartían ídices y datos y que los resultadas variaban muy poco de uno a otro.

Mi evolución personal en el uso de buscadores fue más o menos así:

  1. Altavista
  2. Hotbot (que en su momento me parecía genial y me daba muy buenos resultados)
  3. Google

Y sí… es obvio que Google llegó pisando fuerte y para quedarse. Y que poco a poco fue desbancando a unos cuantos. Si me pongo a pensar… ¿cuántas veces escribo la dirección de Google en mi navegador por día? Unas cuantas, por ejemplo, solamente para buscar algunos datos para esta entrada.