26 feb
Escrito por Caralimón
Categorías: comics-animé
Etiquetas: argentina, arte, dibujo
Esta semana tenía muchas ganas de comprarme algún comic para tener algo de lectura “liviana”, algo que empezar y terminar de leer en el día. Como andaba con algo de tiempo, pero algo corto de efectivo, me decidí a pasar por la comiquería que queda a la vuelta del trabajo a ver qué había diponible y dentro de mi presupuesto. Iba con algunas ideas en la cabeza y al final me decidí por Legión, de Salvador Sanz, del que había leído algunos comentarios en la web.
(De paso, descubrí el blog “oficial” de la comiquería, que tiene feed RSS y que ya agregué a mi lista de lectura. Por lo que pude ver tienen cosas bastante interesantes: reseñas de material nuevo, algunas entrevistas a dibujantes y guinistas nacionales y rosarinos, entre otras cosas)
Salvador Sanz es un dibujante argentino de “la nueva camada” (nacido en el ’75) que tiene varios trabajos a cuesta: publicaciones en diversas revistas de comic, talleres sobre comic e historieta, guiones para cine y comerciales de TV y hasta ha incursionado en la animación como director del corto en 2D Gorgonas (2004, material que estoy tratando de conseguir porque me gustaron mucho los pantallazos que puede ver hasta ahora). Pueden ver muchos de sus trabajos y ocupaciones actuales en su blog personal.
Sin ánimos de hacer un análisis o una crítica en profundidad del comic (no soy crítio ni mucho menos) esto es lo que se me pasó por la cabeza desde el momento en que pude poner mis manos en la edición de IVREA. Es un muy buen material, en papel ilustración y de un tamaño más que adecuado para que se luzcan los dibujos, que tienen una técnica muy prolija. Me gustó muchísimo la iluminación que se logra en muchas de las escenas que, por momentos, se acercan mucho a lo cinematográfico. La ambientación general de toda la obra es oscura y apocalíptica y a medida que transcurre la historia se va generando un juego de colores que hace que todo el clima del comic vaya evolucionando visualmente junto con la historia y con todo lo que le va pasando a los personajes, hasta llegar a una especie de climax hacia el final.
Me quedé con las ganas de un poco más. La historia se desarrolla bastante rápido (en algunos momentos se hace bastante dura la elipsis entre algunas escenas y otras) y a veces da la sensación de que falta algo en el medio. Me hubiera gustado ver más desarrollados los caracteres y las historias de los personajes, pero hay que tener en cuenta que es un tomo corto y no hay mucho tiempo para esas cosas. Incluso puede ser una muy buena precuela de algo más completo.
Otra cosa que me dejó un sabor un poco agrio fueron los diálogos, que por momentos se me hicieron bastante clásicos o “cliché”. Pero en general funcionan bien y a tono con el ritmo que va cobrando la historia.
El dibujo y el color son impecables y son los protagonistas indiscutibles que se llevan todas las palmas y se lucen por ser una edición ilustración de muy buena calidad. La técnica de Salvador me parece excelente. En mi caso, este es el primer trabajo de él al que llego, por simple curiosidad y, de ahora en más, trataré de ir consiguiendo más material de su autoría.
Expresate, dale!