02 jul
Escrito por Caralimón
Categorías: software-libre
Etiquetas: documentos, estándares, FOSS, ODF, oficina, traducciones
A pesar de que la situación parece estar asentándose, la puja por un estándar de documentos fue bastante fuerte hace tan solo unos meses atrás. Hoy por hoy, hay fuertes indicios de que ODF se está afianzando como el potencial estándar que va a ser adoptado a nivel mundial.
La robustez de este estándar, su apertura, el hecho de que no responda a una única empresa o consorcio que lo desarrolle y avale, las diversas irregularidades que hubo en el proceso de estandarización del estándar alternativo propuesto por Microsoft (OOXML), que a pesar de haber pasado la aprobación del Comité Internacional ISO aún hoy sigue en discusión y revisión, todo esto ha llevado a que el estándar propuesto originalmente (ODF) sea visto cada vez con mayor interés desde todos los sectores y se desconfía cada vez más de la alternativa.
A pesar de todo esto, no se trata de una política de anti-Microsoft ni nada por el estilo. Es simplemente una decisión natural ante las potencialidades de cada estándar, sus características técnicas y las situaciones que se fueron dando en el transcurso de todo este proceso de asentamiento. Proceso que de alguna manera es bueno y necesario para saber evaluar las posibilidades y ver cuáles son las ventajas verdaderas a la hora de implementar un estándar.
En un post algo antiguo (tiene casi un año) pero no por eso desactualizado, Mark Shuttleworth daba sus razones para tratar de llegar a un consenso en cuanto a la estandarización de los formatos de documentos que manejamos todos los días, y por qué la existencia de un estándar abierto y consistente es lo mejor para toda la comunidad que lo utilice.
Pueden leer una traducción completa y bastante libre de ese post de Mark después del salto.
de Mark Shuttleworth
Martes, 14 de agosto de 2007
Es demasiado pronto para asegurarlo, pero hay signos muy alentadores de que las asociaciones internacionales de estándares van a votar a favor de un estándar ISO (“International Standards Organisation”) único para el formato estándar de documentos. Ya existe un formato estándar de documentos (ODF) y actualmente el comité ISO está considerando una propuesta para que exista una nueva alternativa, el OpenXML de Microsoft. En sus últimas declaraciones, los comités de estándares de Sudáfrica y de los Estados Unidos han expresado que votarán en contra de la existencia de un segundo estándar y por lo tanto han lanzado un fuerte llamado a la unidad y a la necesidad de un estándar consistente, abierto y común para los documentos comerciales tanto en el procesado de textos, las hoja de cálculo y la presentaciones.
Es muy importante que construyamos a partir de esas valientes decisiones y hagamos un llamado a todos los comités de estándares nacionales para que apoyen la idea de un estándar común para estos tipos de documentos críticos.
El comité ISO funciona de una forma interesante. Existen alrededor de 150 países miembro que pueden votar sobre cualquier propuesta en particular. Normalmente, cerca de 40 países son los que votan. Para tener éxito, una propuesta necesita conseguir el 75% de votos positivos. Los países pueden votar en forma positiva, negativa o abstenerse. Así que normalmente, 10 votos negativos o abstenciones serían suficientes para volver a enviar una propuesta a reconsideración. Sin embargo, en este caso Microsoft ha estado trabajando muy duro y gastando mucho dinero para convencer a varios países que usualmente no votan para que apoyen el formato que ellos están proponiendo.
Así que hay algo concreto que podés hacer, ahora, hoy, ¡esta semana! Averiguá en tu país quién es el responsable de representarlo ante el comité internacional ISO. En Sudáfrica es el Buró de Estándares Sudafricano (SABS, por sus siglas en inglés) y en los Estados Unidos creo que es el ANSI. Es muy probable que tu país cuente con un organismo de este tipo. Hay una lista de algunos de ellos acá pero puede que no esté completa, así que ¡no te detengas si tu país no aparece listado ahí!
Haceles una llamada telefónica o enviales un email preguntándoles qué comité va a emitir voto en la propuesta de OpenXML. Prepará algunos comentario para ese comité. Es muy importante que tus comentarios sean profesionales y educados. Vas a estar dirigiéndote a personas muy técnicas que tienen una gran responsabilidad y se la toman en serio. No van a tomarte en serio si tus comentarios no están bien meditados, no son educados y no suenan muy lógicos.
Si tenés una opinión técnica fuerte, hacé hincapié en un único inconveniente técnico que pienses que es una buena razón para declinar la propuesta de Microsoft. Acá hay algunos buenos argumentos sugeridos.
No te limites a reenviar un pedido ya existente. Encontrá algún punto técnico en particular que signifique mucho para vos y tratá de expresarlo cuidadosa y brevemente para vos mismo. Puede ser breve, un sólo párrafo o un poco más largo. http://www.noooxml.org/how-to-communicate-with-standard-organisations.
Estos son los puntos que yo, particularmente, considero fundamentales:
No se trata de un voto “a favor o en contra de Microsoft”.
De hecho, es un voto a favor o en contra de un estándar unificado. Microsoft es uno de los miembros del cuerpo que define el estándar ODF (el estándar ISO existente) pero tiene la esperanza de poder evitar participar en él, a favor de conseguir que su propio trabajo sea elevado como estándar. Un voto de “no al OpenXML” es un voto en contra de la existencia de estándares múltiples e incompatibles y, por lo tanto, un voto a favor de la unidad. Si el comité ISO vota por “no”, entonces hay muchas posibilidades de que Microsoft termine adoptando el formato ODF y ayude a hacer de éste un mejor estándar para todos, inclusive para ellos mismos. Si le enviamos a Microsoft un mensaje contundente de que el mundo quiere un solo estándar unificado y que el formato ODF es el lugar adecuado en el cual poner ese estándar, entonces conseguiremos un estándar global unificado que incluya a Microsoft. La razón por la que este punto es importante es porque muchos políticos son consientes de la posición esencial que Microsoft ocupa en sus operaciones y en sus países, y puede que tengan miedo de votar de una manera que le costara dinero a su país. Si sienten que un voto negativo puede imposibilitar el trabajo conjunto con Microsoft, entonces votarán positivamente. Por supuesto que Microsoft es el que está esparciendo esta idea, pero la realidad es que Microsoft va a adoptar un estándar unificado si las organizaciones de estándares de todo el mundo claramente especifican que eso es un requerimiento.
Los estándares de documentos abiertos y consensuados verdaderamente FUNCIONAN BIEN – Consideremos el formato HTML
Ya tenemos un caso de éxito extraordinario definiendo un formato de documentos de forma abierta, el HTML. El Consorcio W3, que incluye a Microsoft y a muchas otras empresas, define los estándares HTML y CSS. Aunque Microsoft inicialmente se resistió a la idea, prefiriendo impulsar sus extensiones web propietarias con Internet Explorer, fue en última instancia presionado para participar en las discusiones del W3C. El resultado es un formato de documentos maravillosamente rico con muchas implementaciones diferentes. Gran parte de la riqueza de la web actual nos viene directamente del hecho de la existencia de un estándar abierto para los documentos web y para las interacciones en la web. ¡Observá una página web con clases y después un documento de Word con clases y preguntate cuál de los dos es el formato más impresionante! Claramente, Word sería mejor si tuviera un estándar abierto y no uno definido por una única empresa.
Un UNICO estándar con muchas implementaciones es MUCHO más valioso que estándares múltiples.
¿Te imaginás lo que pasaría si existiesen estándares múltiples e incompatibles entre sí para los documentos de la web? No podrías navegar a cualquier sitio web y esperar simplemente que funcione. necesitarías saber qué formato utiliza. El hecho de que exista un solo estándar para los documentos web (HTML) es la clave principal de la eficiencia de la web como repositorio de información. La web es un ejemplo claro de por qué el formato ODF es la estructura preferida para un estándar público. ODF, el estándar existente, está definido abiertamente por múltiples empresas y Microsoft puede participar en él junto con todos los demás. Ellos saben que pueden. Y participan en otras discusiones de estándares dentro de la misma organización. Microsoft dirá que “la existencia de múltiples estándares le da posibilidad de elegir al cliente”. Pero sabemos que es mucho más valioso tener un único estándar que evolucione eficiente y rápidamente, como el HTML. Los efectos en la red del intercambio de documentos determinan que un estándar pueda surgir como dominante en cualquier momento dado, y es importante para los gobiernos, el comercio y los consumidores que éste sea un estándar que ofrezca una gran variedad de implementación POR SI MISMO. La gente no compra un estándar, no utiliza un documento estándar, sino que usa un programa o un equipamiento (hardware) como herramienta. Si el “estándar” solo tiene un único juego de herramientas proveniente de un único vendedor, entonces esa “elección de estándares” resulta efectivamente en cero posibilidad de elección de proveedor por parte del cliente. Pensá en la riqueza del mundo GSM de la telefonía celular, con cientos de proveedores de soluciones siguiendo un único estándar global, comparado a la ineficiencia de otros países que permitieron la instalación de redes privadas en frecuencias públicas. ODF ya fue implementado por muchas empresas diferentes. Esto significa que existen muchas herramientas distintas que la gente puede elegir para hacer diferentes cosas con sus documentos ODF. Algunas de estas herramientas están optimizadas para la web, otras para el almacenamiento, otras para el análisis de datos y otras para la edición. En el caso del formato OpenXML, no existe ni siquiera una única implementación completa, porque incluso el mismo Office12 de Microsoft no implementa con exactitud OpenXML. Además, no hay ninguna otra empresa que cuente con herramientas para editar o administrar documentos OpenXML. Microsoft está tratando de aparentar que existe una extensa participación pero, si excavás por debajo de la superficie, todo está financiado por una única empresa. El estándar ODF es un lugar mucho más seguro para salvaguardar todos tus datos.
Me gustaría agredecerle al equipo de TSF por tomarse el trabajo de asesorar al comité de estándares sudafricano. Espero que cada uno de ustedes, que han leído hasta acá, levante el teléfono y se ponga en contacto con su propio comité de estándares para ayudarlo a tomar una decisión inteligente.
Estados Unidos, Sudáfrica, China y otros países votarán por “no”. No dejemos que los lobbys pesados influyan en lo que debería ser una discusión calma, racional, sensible y, en última instancia, técnica. Los estándares son importantes y mejor definidos en foros transparentes y abiertos. ¡Levantá el teléfono!
Mark Shuttleworth
Enlace al post original:
http://www.markshuttleworth.com/archives/date/2007/08
–o–
Bien, ahora sigo yo…
En los últimos meses, varios países han recurrido la decisión del Comité ISO ante la estandarización del formato OOXML. Básicamente por dos razones. En primer lugar, no es necesaria la existencia de un segundo estándar. En segundo lugar, el proceso de selección de esta nueva alternativa, fue por demás controvertido desde el principio.
Si los comités a nivel nacional se replantean todo este asunto y exigen una revisión del proceso ante el ISO, el resultado podría verse modificado en favor de un formato unificado libre y que no esté bajo el control de ninguna multinacional. El sitio de No OOXML tiene una sección en la que se pueden consultar por país cuáles son estos organismos regionales. Nunca está de más contactarlos y hacerles saber cuáles son las inquietudes de la comunidad de usuarios.
En el caso de la Argentina, el organismo encargado de representarnos ante el ISO es IRAM:
e-mail:
iram-iso@iram.org.ar
Teléfonos:
(011) 4346 0602
(011) 4346 0605
Expresate, dale!