Hace algunos días un antiguo compañero de trabajo que había ido a probar suerte en España poco tiempo después de la crisis del 2001 en la Argentina me trajo de regalo un libro que hacía mucho tiempo que estaba tratando de conseguir. En realidad no estaba pensado originalmente como un regalo. Entre sus idas y venidas transoceánicas le había pedido que me lo comprara en su próxima visita relámpago a España con la idea de pagárselo una vez que llegara a mis manos. Pero, al final, no quiso cobrarme el valor del libro y se transformó, para mi sorpresa y alegría, en un regalo hecho y derecho. Le agradezco muchísimo la molestia y el gesto y le deseo mucha suerte con su retorno a España. Seguramente lo vamos a extrañar.

El libro en cuestión no se consigue directamente en la Argentina a pesar de que es un algo así como un best-seller en otros lugares del mundo. Es cierto que tenía la opción de comprarlo en su edición en castellano en alguna tienda internacional. Pero, teniendo a un conocido del otro lado del charco, prefería evitarme todo el trámite de pagar con tarjeta, en otra moneda y esperar envíos que no siempre llegan a destino.

Es impresionante lo que cuestan los libros (y todo lo relacionado con la cultura en general) en España y en Europa en general. Aunque es una idea que tengo porque nunca estuve por allá. Una edición muy aceptable del libro por sólo €9,45. Casi nada. Es raro ver esos precios en ediciones nacionales (e incluso latinoamericanas) en Argentina. Y menos de material nuevo, editado sólo hace unos pocos años.

Lo último que encontré de este estilo, en una muy buena edición ilustrada y con excelente encuadernación, fue un libro descatalogado de Julio Verne, de saldo y en condición de casi nuevo, por apenas $10. Por supuesto que aproveché la oportunidad y me lo embolsé en ese mismo momento.

Pero es raro encontrar libros nuevos, de edición reciente y de autores contemporáneos, que bajen de los $25 o $30. Y eso si nos quedamos con las ediciones más económicas, editadas en nuestro país o en latinoamérica. Veo mucho material editado en México de una calidad similar y a precios también bastante accesibles.

Si ponemos las cosas 1 a 1, en una realidad utópica, empatando el peso argentino con el euro (cosa que no es tan loca si lo vemos desde la perspectiva de que alguien trabajando en España, por ejemplo, cobra en euros digamos unos €3000) pensar que un libro de más de 500 páginas te cuesta menos de €10 es una maravilla. Eso es promover la cultura.