La Torre de Londinium

No… no soy blogger!

Participando de Alternaria.tv

Quería contarles, brevemente, que a partir de ahora tambíen voy a estar escribiendo para Alternaria.tv, un blog que sigo desde hace un tiempo. Ya en su momento comenté por aquí sobre Facundo Arena, su blog, su podcast semanal y sus proyectos musicales y laborales. Un tipo polifacético si los hay. Hace algunos días, Facundo inició una convocatoria vía Twitter para gente que quisiera sumarse al staff de editores de Alternaria.tv, blog sobre tecnología y vida digital que llevan adelante él junto con algunos editores amigos y conocidos. No conozco personalmente a Facundo, pero tuvo la amabilidad de aceptarme como colaborador. Así que, además de contarles que también podrán leer algunas cosas que escriba por allá, quería aprovechar para agradecerle a Facundo y saludar a los demás editores de Alternaria a los que ahora me sumo.

Aunque por aquí seguiré manteniendo firme mi alter ego, en Alternaria.tv podrán leerme bajo mi identidad en el mundo real. Si les interesa mantenerse actualizados y opinar sobre temas de tecnología están todos invitados a darse una vuelta por Alternaria.tv y participar con sus ideas y comentarios junto al resto de los editores.

Un proyecto innovador

Hace unas semanas se puso en contacto conmigo un viejo conocido para contarme que estaba reviviendo un proyecto personal que había iniciado hace varios años. Rodolfo Cúneo es una persona de inventiva que, a pesar de que no se auto cataloga como inventor, ha concebido un puñado de ideas cuanto menos interesantes.

Una de ellas, la que quería comentar en esta ocasión, nació hace varios años y fue patentada en su momento con la idea de llegar a explotarla comercialmente. Después de varios años de ruedo y de reiterados intentos por tratar de llevar la idea a producción, Rodolfo decidió resignarse y guardarla en un cajón. Por un tiempo. Hasta ahora, que resurge pero con intenciones algo renovadas. No se trata solamente de llevar la idea a producción, sino de ver cuál es la opinión general, tanto de la gente como de las posibles personas que la podrían llevar a la práctica.

Básicamente, la idea es agregar una luz mas a la señalización estándar con la que ya cuentan todos los vehículos: luces indicadoras de frenado en los laterales delanteros del auto. Ya estamos acostumbrados al resto de las señales con las que todo automóvil viene de fábrica, sus luces de posición, bajas, altas, de giro y demás. Más allá de las complicaciones y los costos de producción que puede llegar a tener la idea, para el resto de los conductores y peatones el sólo hecho de ver una nueva luz y de acostumbrarse a ella cuesta bastante. Creo que, como señal indicadora, aporta mucho a la seguridad de todos en nuestro día a día en la vía pública. Tener la mayor cantidad de datos posibles sobre lo que está haciendo o piensa hacer un conductor con su automóvil, beneficia a todos aquellos que lo rodean. Así que como idea, no está nada mal.

En un primer momento, la idea sólo fue plasmada sobre papel. Pero ahora, Rodolfo quiso dar un paso más allá en su intento de mostrar su idea al mundo y modificó su propio automóvil, un Renault 18, haciendo las adaptaciones y modificaciones necesarias para el montaje de esta nueva luz de freno. Pueden consultar todos los datos del proyecto en Luz de freno, un proyecto innovador. Les dejo un pequeño video (que también van a encontrar en el sitio del proyecto) sobre cómo queda esta idea implementada en la vida real:

Imagen de previsualización de YouTube

Y sí, llama la atención. Así que ya saben… si ven pasar un Renaul 18 con luces de freno delanteras por la ciudad de Rosario, es Rodolfo. Saluden.

Este año, si finalmente puedo organizar los tiempos como lo tengo previsto, voy a empezar el curso de astronomía que dan anualmente en el Planetario Municipal de nuestra ciudad de Rosario. Hace ya tiempo que lo venía intentando pero, siempre por razones diferentes, no podía concretar. Y esta vez parece que no habrá complicaciones.

Actualmente se puede optar por dos cursos diferentes: uno de iniciación a la astronomía de observación y otro un poco más avanzado. Los programas de ambos parecen interesantes y en los dos casos se hacen prácticas con telescopio y a cielo abierto. Como soy un entusiasta de la astronomía, acostumbrado a ver imágenes del cosmos en mi monitor, pero nunca hice astronomía de observación con un telescopio real voy a empezar por el primero, el curso de introducción.

Dejo los datos de los cursos de este año, por si hay algún otro interesado:

  • 1er. Nivel: “Introducción a la Astronomía”
    Astronomía de Posición – Mecánica Celeste – Astrofísica – Prácticas a cielo abierto y con telescopio
    Comienzo: viernes 20 de marzo.
    Cursado: días viernes de 19.30 a 21.30 Hs.
  • 2do. Nivel: “El mapa del cielo”
    Constelaciones – Mitología – Estructura general del Universo – Prácticas a cielo abierto y con telescopio.
    Comienzo: lunes 13 de abril
    Cursado: días lunes de 19.30 a 21.30 Hs.

Los cursos están dirigidos al público en general y no hace falta tener conocimientos previos de astronomía para poder aprovecharlos. La inscripción comenzó el 27 de febrero pasado y puede hacerse los días lunes y viernes de 19:30 a 21:30 Hs. en la sede del Planetario, en el Parque Urquiza.

Los cursos están organizados por la Asociación Amigos del Observatorio y por el Planetario Municipal de Rosario y cuentan con el apoyo de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario.

En ocasiones veo… GNU/Linux

Esta mañana me llevé una grata sorpresa cuando fui a una conocida casa de revelado e impresión de fotografías de Rosario (Triángulo Color para los locales). Más precisamente, el local que está ubicado en la Peatonal Córdoba casi Sarmiento. Yo llevaba unas cuantas fotos en mi pendrive con la idea de dejárselas para que las imprimiesen y pasarlas a buscar más tarde. La empleada que me atendió me llevó hasta el terminal que usan para copiar las imágenes digitales desde los diferentes y variados dispositivos que suele llevar la gente a este tipo de lugares con sus contenidos digitales. Conectó el pendrive a un cable y cuando miro la pantalla me encuentro con un escritorio con GNOME. ¡Están usando GNU/Linux… Genial! Al principio me sorprendió un poco. Pero cuando lo pensé mejor, no me pareció tan descabellado que hubieran llegado a la conclusión de que usar Linux en esa situación era lo mejor para ellos. Por un lado, el tema del ahorro en licencias es obvio. Pero además (y tal vez lo más importante), me imagino a un montón gente conectando sus pendrives y dispositivos USB a terminales con cualquier sabor de Windows y los problemas de virus y afines que esto podría llegar a generar. Cuando le hice un comentario a la empleada sobre lo bueno de que hubieran elegido GNU/Linux, me hizo una sonrisa amable y confirmó mi teoría de los virus, dejándome muy en claro que, pior la experiencia previa, habían adoptado este sistema operativo más que nada por la seguridad ante las infecciones de todo tipo. No quise seguir preguntando para no ser pesado, pero por la velocidad con que la empleada se manejaba con el sistema sospecho que hace un buen tiempo que lo tienen implementado y que han hecho una buena capacitación sobre las tareas de uso básicas.

Quiero aclarar que esto no es ningún tipo de publicidad encubierta. No tengo ninguna relación comercial (ni de ningún otro tipo) con la gente de Triángulo Color. Aunque sí tengo que reconocer que tienen muy buena atención y calidad de impresión.

Después de que copiara la carpeta con las imágenes a imprimir en un disco remoto a través de la red y de dejarle la seña por las impresiones me retiré satisfecho y con una sonrisa.

Picasa y/o Flickr

Hay cosas a las que uno se hace apega muy fácilmente, sobre todo en cuestiones de software y herramientas de uso cotidiano en la PC. Ya sea para funciones personales o laborales, hay herramientas que nos van ganando y a las que nos hacemos “adictos” muy fácilmente. A mí me pasa muy seguido y podría dar una lista bastante larga de casos. Y esto no sólo nos pasa con aplicaciones de escritorio sino con determinados servicios en línea, sobre todo servicios sociales, a los que una vez que nos suscribimos y vemos sus ventajas ya no podemos abandonar tan fácilmente.

Desde hace tiempo venía usando Picasa (el programa) como software para administrar, retocar, mejorar y gestionar las fotografías que saco con mi humilde cámara digital compacta. De más está decir que el programa es excelente. La interfaz está muy cuidada y es una de las cosas más intuitivas que he visto. Las opciones para trabajar con imágenes (por lo menos en lo básico) están más que cubiertas. El módulo que reemplaza al visor de imágenes predeterminado de Windows también es una joyita. Además, es multiplataforma y puede correrse tanto en Windows como en Linux o Mac. Con lo cual si uno suele cambiar de sistema operativo para hacer tareas diferentes no lo va a extrañar. Por otra lado, servicios para publicar y compartir este tipo de contenidos, hay muchos. Entre ellos Flickr, Picasa Web y el mismo Facebook ofrecen opciones muy interesantes: etiquetado, separación por álbumes, retoque sencillo, etc.

Aunque no soy un usuario muy activo y no publico demasiado material fotográfico, tengo una cuenta en Flickr desde hace un tiempo. Hay algunas limitaciones de la cuenta básica de Flickr que hacen la experiencia de publicar y compartir fotos en este servicio un poco incómoda: el límite en la cantidad de fotos que se ven en la galería (pasadas las 200 las más antiguas ya no se pueden visualizar tan fácilmente), el hecho de que sólo se pueden crear 2 álbumes, las restricciones de ancho de banda para subir contenido (sólo 100 MB mensuales). Indudablemente, Flickr tiene muchos puntos a favor: la impresionante comunidad que se generó alrededor, la interfaz rápida y sencilla, las funciones sociales (grupos, contactos). Tomar la decisión de dejarlo y reemplazarlo por otro se hace difícil. Pero…

Picasa Web no se queda atrás en lo más mínimo. La interfaz también es excelente (no me animo a decir que es mejor que la de Flickr porque ya es cuestión de gustos). Es algo más complicada que la de Flickr, pero tiene muchas otras opciones. Las restricciones de una cuenta de Picasa Web son, a mi parecer, mucho menores que las de una cuenta gratuita de Flickr. El servicio de Picasa Web nos da mucha más libertad en la cantidad de álbumes y en la manera de organizar nuestras galerías. Otro punto muy a favor es la excelente integración que tiene el servicio de Picasa Web con Picasa, cosa que no es de extrañar viniendo los dos de Google. Seleccionar imágenes de la galería, incluso hasta álbumes completos, y publicarlos en Picasa Web con toda la información ingresada desde Picasa (etiquetas, geoposicionamiento, comentarios, títulos y descripciones) es un gran ahorro de tiempo y es tan sencillo como seleccionar un par de imágenes y hacer un clic. Además, el mismo programa lleva el registro de todas las imágenes que vayamos subiendo al servicio web, con lo cual es muy fácil saber qué material ya se encuentra publicado y no duplicar contenido. En realidad, toda la integración que ofrece Picasa con los diversos servicios de Google (Blogger, Gmail, etc…) es excelente. Muy sencilla e intuitiva. También hay agregados para facilitar estos procedimientos con servicios de terceros, como Flickr o Facebook. Pero no se comparan con la integración transparente que tiene el programa con Picasa Web.

Así que la decisión es un poco difícil. Supongo que por el momento y para complicar las cosas voy a seguir usando los dos servicios simultáneamente.

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