Tengo que reconocer que vivo adentro de una ostra. Muchas veces me pasa que descubro algo de lo que todo el mundo ya está enterado. A veces hasta me miran raro cuando cuento con entusiasmo: “che, no sabés lo que encontré, lo que descubrí…!”
Bueno, hace unos días me pasó lo mismo con la revista de los chicos de la calle El Angel de Lata, que se vende acá en la ciudad de Rosario. Resulta que la publicación viene saliendo desde el año 2000 y que tuvo bastante difusión por varios medios locales (aunque no creo que haya tenido tanta como debería) Incluso me hablaron de un conocido periodista de TV que cada tanto hace comentarios sobre su contenido y sobre la edición en general.
El proyecto me parece muy bueno. Hay todo un grupo de gente trabajando detrás de la producción y edición de la revista. Por lo que sé la aparición es medio esporádica. Los “chicos de la calle” la ofrecen en las esquinas, en las plazas, en los bares. La idea es que en vez de mendigar tengan un trabajo digno ofreciendo la revista a la gente. De alguna manera el proyecto es de y para ellos y la temática de las notas los toca muy de cerca. Haciendo algunas averiguaciones descubrí que el proyecto fue concebido y está a cargo de el Tomi, un dibujante local que tiene una técnica impresionante y que consiguió un gran reconocimiento creando un estilo propio, casi poético, dentro del mundo de la historieta. Uno de sus clásicos es “Polenta con pajaritos”, una tira de historieta que toca temáticas de los barrios y de los chicos más pobres, y que sale publicada también en esta revista.
En fin… yo la vine a descubrir recién ahora. Hace varios días se nos acercó una chica en un bar a ofrecernos un ejemplar, pero en ese momento no la pude comrar. Y la verdad que me quedé con la espina. Sobre todo porque vi que estaba ilustrada por el Tomi. Por suerte, la semana pasada, alguien volvió a ofrecerme el último número y esta vez no lo dejé escapar. Me “tragué” todas las notas en el colectivo de vuelta a casa. La verdad que me gustó mucho el contenido.
Acabo de mandar un mail desde la página oficial de la revista para ver si tengo suerte y puedo conseguir los números anteriores. Supongpo que ahora voy a andar más atento por la calle, buscando a los chicos que la venden.