No es raro en estos días ver que algunas bandas internacionales están regalando algunos de sus discos para que se puedan descargar libremente desde internet. En algunos casos la descarga es completamente gratuita, en otros por una suma de dinero a criterio de quien la descarga. De alguna manera, se pude decir que a nivel mediático el fenómeno empezó con el disco In Rainbows de Radiohead, que se podía descargar (lamentablemente ya no está disponible) libremente desde la web oficial que había montado la banda para el disco por la suma de dinero, en libras esterlinas o en dólares, que a cada quien le pareciera adecuada. Incluso poner un 0 grande y redondo en el campo destinado a la suma que uno estaba dispuesto a pagar era una opción y el disco se podía descargar de todas maneras. Después siguieron Trent Reznor y Nine Inch Nails con algunos discos que se distribuyeron de la misma manera y el último caso es el de Coldplay y su disco LeftRightLeftRightLeft (LRLRL), un disco en vivo que se podía descargar gratuitamente desde la web antes de que saliera a la venta y se pudiera encontrar en las bateas de cualquier disquería. Peter Gabriel llego a liberar material de la misma forma, con el añadido de que se podía descargar mucho material en crudo (las pistas que conforman los temas por separado) para re-mezclarlas y crear un tema a medida. Todo en forma gratuita, todo en forma legal, sin ningún tipo de DRM o restricción alguna para quien descargaba los discos. Es, sin duda, una tendencia que esta empezando a caminar de a poco. Y una tendencia muy interesante.
En nuestro país, uno de los casos que me viene ahora a la memoria es el de Daniel Melero y su disco Acuanauta. Este material fue distribuido única y exclusivamente por internet y se podía descargar sin costo alguno. Lamentablemente, la web del proyecto parece estar inactiva.
Pero más allá de estos experimentos sociales de los grandes bandas a nivel mundial, hay otro escenario, otro circuito que se mueve de la misma manera e incluso va un paso más allá. Hay miles (y creo que me quedo corto) de artistas mucho menos conocidos que liberan su material de la misma manera e inclusive en la mayoría de los casos con licencias, como las Creative Commons, que dan una serie de libertades muy interesantes y convenientes para todos aquellos que quieran utilizar la música para seguir creando obras derivadas o, inclusive, modificarlas a su propio gusto. Todo esto, siempre y cuando se respeten las premisas básicas de este tipo de licencias, que en muchos casos no van más allá de dar el crédito merecido al autor original de la obra.
Todo esto viene a colación de lo siguiente. Hace poco tiempo y gracias a Federico Aikawa, un blogger rosarino, descubrí a Facundo Arena y su podcast Alternaria Semanario, que graba semanalmente junto a otros participantes (entre los cuales suele estar Federico) que van rotando a lo largo de los diferentes episodios. Me hice habitual del podcast y, por lo tanto, se lo recomiendo a todo aquel que esté interesado en un resumen de las noticias tecnológicas más importantes de la semana. Facundo es un geek (si me puedo permitir el calificativo) interesado no sólo en la tecnología, ámbito dentro del cual deja ver sus betas linuxeras, sino también en la producción musical y de sonido. De hecho tiene montado su proyecto personal, Baker Street Studio, que no solamente es el centro de producción de su podcast semanal sino que es el estudio donde graban bandas de nuestro país que, en muchos casos, terminan liberando sus discos y la mayor parte de su material en formatos libres, bajo licencias Creative Commons. Uno de esos casos es el de The Kyoto Connection, un proyecto en el cual el mismo Facundo Arena está involucrado como productor y cuyos discos se pueden descargar libremente desde el sitio oficial de la banda. El material más reciente que acaba de liberar Facundo con su productora es algo así como un experimento que él explica mucho mejor en una entrada de uno de sus tantos blogs. Básicamente, acaban de liberar un disco de título “Canciones Pegajosas 2″ (con lo cual queda claro que es la continuación de un proyecto anterior de las mismas características) con 5 temas de artistas que enviaron sus propias producciones y demos al estudio con la idea de grabarlas profesionalmente. Se hizo una selección de todo el material recibido y se llegó a producir estos 5 temas que ahora se pueden descargar libremente desde la web.
Personalmente, me encantan este tipo de iniciativas. La difusión de contenidos libres y con licencias permisivas (muy diferentes a las tan restrictivas a las que estamos acostumbrados) es algo que nos beneficia a todos, tanto a artistas y a productores de contenidos (de cualquier tamaño, notoriedad o popularidad) como a receptores y consumidores finales.
Prueben y denle una oportunidad a la música libre. ¡Que lo disfruten!
Enlaces:
Canciones Pegajosas 2
The Kyoto Connection
Baker Street Studio
Alternaria semanario (podcast)
Gracias al Guitar Hero III: Leyendas del Rock, juego súper adictivo que le recomiendo a cualquier amante de los videojuegos y de la música (es la combinación más que perfecta), descubrí un par de bandas nuevas que me habían pasado totalmente desapercibidas: Muse y Killswitch Engage, dos bandas con muy buen sonido. Cuando las descubrí, todavía no tenía una conexión decente a internet. Después de una mudanza quedé condenado al viejo y querido dial-up, situación que por suerte ya pude solucionar y que me devolvió la calma y la cordura. Así que en su momento, pedí a todo el mundo conocido y conectado a la red que me bajara algo de estas bandas.
Muse es una banda inglesa de rock electrónico / alternativo que suena poderosa y contundente. La mezcla de cadencias que puede haber en un sólo tema es impresionante. A mi gusto, está justo en el medio entre Coldplay y Tool. Sería la evolución genética si se diera una cruza entre esas otras dos bandas. La voz del cantante es de lo más trabajado y prolijo que pude escuchar en mucho tiempo y puede pasar desde lo más suave a lo más áspero en cuestión de segundos.
Killswitch Engage es una banda estadounidense de metalcore, con un sonido mucho más poderoso, cruza entre el metal más potente y el hardcore. Comparada con la banda anterior, es un sonido mucho más visceral. La voz es mucho más dura y áspera pero me gusta mucho la cadencia melódica que sale en algunos momentos de determinados temas.
Me encanta encontrar bandas nuevas así.
En España se han generado, desde hace tiempo, un debate y una lucha muy agitados acerca de los derechos de autor y la libre distribución de la cultura en la era digital. Hay diferencias muy claras en cuanto a lo que es y lo que debería ser la cultura y el arte y su distribución social en la era tecnológica en la que nos toca vivir. Hay planteamientos muy fuertes y bandos bien diferenciados: por un lado están los que controlan los derechos de difusión de la mayor parte de los contenidos culturales que la sociedad consume y por el otro los consumidores directos de dichos contenidos. Y las diferencias de conceptos son marcadísimas. Se habla de diferencias conceptuales generacionales, de intereses puramente comerciales, de utilizar la excusa de la protección del artista y de la cultura como máscara para, en realidad, proteger intereses conómicos. Se habla de muchas cosas. Y se hacen muchas otras desde ambas partes.
En muchos otros países de Europa y del mundo existe lo que se denomina el ‘canon digital’, algo así como un impuesto a todos los medios que posibilitan la copia de material con algún tipo de derecho de autor. Los artículos sujetos al canon son de lo más variados: desde CDs y DVDs vírgenes pasando por todo tipo de soporte que permita la copia digital de material con copyright, tarjetas de memorias, discos rígidos y hasta escáneres e impresoras. De esta manera se busca compensar por las posibles copias que se pudieran hacer con estos medios de obras protegidas por el derecho de autor, compensando de esta manera el perjuicio que esto generaría a sus autores. El debate está servido desde hace tiempo. Y hay serias dudas de que este tipo de campañas, apoyadas por entidades de gestión colectiva (la RIAA en USA, SGAE en España, SADAIC en Argentina y muchas otras en todo el mundo) busquen verdaderamente proteger al artista y de que los fondos recaudados por estas imposiciones vayan a donde deberían. En Argentina todo llega tarde, pero termina llegando. Hace poco corrieron rumores acerca de la implantación de un impuesto (llamarlo canon es algo mucho más diplomático) similar al europeo en nuestro país.
El concepto de este “canon” es bastante irónico y paradójico en sí: por un lado, se cobra a los usuarios finales de este tipo de medios por el posible perjuicio generado al artista, pero por el otro, se persigue y se trata de sancionar (por lo menos por vías civiles, ya que la copia privada está muy lejos de ser delito) a los que dupliquen contenidos protegidos. Se mete a todo el mundo en la misma bolsa de “piratas” cuando, en realidad, la piratería cultural y la copia provada son cosas claramente distintas.
Cuando todo parece agotarse y los recursos para limitar la distribución de este tipo de contenidos, muy facilitada por la penetración de internet y la forma en la que la sociedad la utiliza, los mercados se tambalean y se recurre a soluciones extremas que atentan contra todo tipo de libertades sociales. Se proyecta y se implementa el monitoreo de las transferencias en internet. Con la excusa de las descargas de contenidos ilegales se controla absolutamente todo. Se escruta, se intimida y se persigue a los usuarios por hacer uso de un servicio por el que pagan. En estas cuestiones, los límites parecen no estar del todo claros. Hay amplios vacíos legales, sobre todo en nuestro país.
La copia privada o, para decirlo en términos más cordiales, el derecho que todos tenemos de copiar y compartir contenidos culturales en forma libre siempre y cuando no haya ánimo de lucro o beneficio económico de por medio, es otro gran debate con posturas muy encontradas. Pero en casi todo el mundo, según diferentes legislaciones y salvando diferencias puntuales, todos tenemos derecho a la copia privada y esta no es una actividad ilegal o ilícita que pueda ser penada por la ley.
Pero una de las muchas ventajas que nos da internet (al ser libre y no estar controlada) es la posibilidad que nos brinda de aunar intereses y formar comunidades que busquen un fin práctico común. Por ejemplo, Exgae (un movimiento que surge en España y que es digno de imitar) busca proteger a la sociedad, a la comunidad de usuarios de internet y al individuo en general ante eventuales intentos de coartar la difusión cultural en pro del beneficio económico.
Y es que, muchas veces, se llega a extremos casi impensados pero que finalmente son avalados por el gobierno de turno (por lobby, desconocimiento, corrupción y demás) y se crean e imponen leyes totalmente autoritarias e irrisorias, que sólo pueden ser razonables para unos pocos beneficiados, pero que estan muy lejos de beneficiar a la mayoría. De un día para otro internet, esta gran herramienta con la que contamos, capaz de cambiar la forma en la que nos comunicamos, interactuamos y pensamos, capaz de transformar la sociedad y los mercados de forma inimaginada hasta hace tan sólo unos pocos años; puede dejar de ser ese territorio libre y autárquico en el que nos movemos.
Hace unos días publicaron una especie de manifiesto en respuesta a otro publicado por la coalición española de entidades de gestión. Sus 7 puntos son los siguientes (las negritas son mías):
Impusimos un récord Guinness como el software más descargado en 24 horas. Con tu ayuda alcanzamos las 8.002.530 descargas.
¡Ahora sos parte de un Récord Mundial y el orgulloso poseedor de la mejor versión de Firefox hasta el momento!
Este es el texto que encabeza el mail que están enviando desde Spread Firefox a todos los que se suscribieron a la campaña y descargaron Firefox 3 durante el Download Day.
Con más de 8 millones de descargas se inaugura esta nueva categoría en los premios Guinness. Habrá que ver quién la supera en los años próximos y si Firefox sigue aspirando a ella y alcanzándola en los lanzamientos de sus futuras versiones.
Supongo que también ahora se conocerá el ganador del concurso paralelo que se había montado junto con la campaña: estimar cuál iba a ser el número total de descargas conseguidas.
Por cierto, desde la Argentina se hicieron 246.978 descargas hasta el día de hoy. Si tenemos en cuenta que para el año 2005, según un estudio de ese mismo año de la consultora Prince & Cooke (algo desactualizado, supongo, teniendo en cuenta el ritmo de la evolución en este tipo de cuestiones pero fue lo único que pude encontrar con números definitivos), se estimaba que el número de internautas en nuestro país era de aproximadamente unos 10 millones de personas, eso significa que sólo un 2,47% de ellos descargaron esta nueva versión del navegador. Si esto lo comparamos con los datos estadísticos de OneStat.com, que en 2006 estimaba que el uso de Firefox en la Argentina era del 16,36% vemos que ¡todavía queda mucha gente por actualizarse!
Ya comenté hace un tiempo lo mucho que me gusta (nos gusta en realidad, porque en casa la miramos en familia) la serie Lost que emiten por el canal ABC, en USA. Acá la podemos ver (algo atrasada porque van recién por la segunda temporada) por el canal AXN de los cables locales.
Esta adicción, que se generó automáticamente durante los episodios iniciales de la primera temporada, me lleva a tratar de conseguir compulsivamente y lo más rápido posible cada capítulo que se emite semanalmente. Además, actualmente estamos sin cable en casa, así que la descarga es la única forma de conseguirlos. Por suerte abundan los fans de la serie por la red y los episodios se pueden descargar pasada apenas una hora (a veces incluso menos) de la emisión original en USA, los miércoles a las 21:00 hs. en esa zona horaria (a las 1:00 hs., zona horaria local). Es bastante impresionante el hecho de poder conseguir el capítulo editado, con los cortes comerciales removidos, en tan poco tiempo. La serie se emite en inglés, por lo que hay que esperar unas horas más hasta que alguno de los grupos que se dedican a subtitular las series del momento (Asia-Team, Lostzilla) publique los subtítulos en su sitio web. Con todo, al otro día ya podemos estar disfrutando del último capítulo de la serie, emitido el día anterior. También está la posibilidad de verlo en vivo y en directo a través de los sistemas de TV vía P2P (como TVu / Viidoo). Pero la calidad de este tipo de transmisiones por internet es, por el momento, menor que la de los archivos descargados. Y además, en este caso, no existe la posibilidad de ver los capítulos subtitulados, cosa que complica bastante a los que no se manejan bien con el inglés.
Volviendo al tema de la tercera temporada de la serie, quedé muy impresionado por el comienzo. Sobre todo por los 5 minutos iniciales del primer episodio, que dan un giro impresionante en la trama. Sobre el final de la segunda temporada habíamos quedado con un panorama general de la situación (en cuanto a los personajes, hechos y lugares de la isla) que se ve seriamente alterado por lo que se puede ver en estos primeros minutos de la nueva temporada. Después de este comienzo al palo, la serie vuelve a tomar su rítmica habital, se develan pocos detalles reveladores y las cosas se van contando de manera mucho más dosificada.
Ya se emitieron los primeros seis capítulos de esta tercera temporada y ahora se entró en el receso de mediados de estación. Lo cual nos deja con la intriga de cómo sigue la historia hasta al próximo 7 de febrero, día en el que vuelven a emitirse los episodios semanalmente y que estamos esperando con bastantes ansias.
Hasta entonces, habá que armarse de paciencia y acostumbrarse a la espera. Mientras tanto, y para ir matando algo de tiempo, estamos buscando alguna otra serie que cubra el vacíó (si es que eso es posible dada la gran espectativa que nos dejó Lost) Una de las que probamos fue Heroes, pero con muy poco resultado. En lo personal, no me apasionan demasiado las historias de superhéroes y superpoderes y tengo que admitir que esto me condiciona bastante a la hora de evaluarla. Ultimamente estamos con Jericho, que da un poquita más en el clavo. La historia promete bastante y, a pesar de que no se acerca a los niveles de intriga y suspenso de Lost, nos está dejando un buen sabor por el momento.