La Torre de Londinium

Crónicas de un pochoclo alienado

Juego de niñas

Otros han dicho que el crack del 29, comparado con esto, es un juego de niñas en el patio de recreo de un convento de monjas.

Leído en alguna parte de la extensa pero excelente explicación de Leopoldo Abadía, profesor del IESE y ahora parte del Grupo Sonnenfeld, sobre la crisis financiera que afecta a los mercados mundiales desde que se disparó el escándalo de las hipotecas subprime en USA. Suena muy apocalíptico. Esperemos que no sea más que un decir.

Frases poco célebres

A pesar de que se han modificado levemente con el tiempo muchas han sobrevivido a lo largo de la historia llegando hasta nuestros días. Las versiones originales (anónimas en su mayoría) de muchas de estas frases se han perdido en los anales del tiempo. Después de una exhaustiva investigación pude rescatar algunas de las más curiosas:

  • Sólo sé que no sé nadar. (Alfonsina)
  • Mi reino por un bagayo. (P. Dotto)
  • La sal no sala y el azúcar es cara. (L. de Lázari)
  • Vísteme despacio que estoy embalsamado. (Ramsés)
  • Pienso, luego insisto. (El Cartero)
  • Hombres crueles que ayunais a la mujer sin razón. (Sokolinsky)
  • Si me caigo 10 veces, me levanto…. (B. Ortega)
  • Algo huele a podrido. (Pablo el Enterrador)
  • Tanto va Pángaro a la fuente que al final se moja. (J. Costeau)
  • Dime con quién andas y te diré quién viene. (Horangel)