Era hora de que saliera algún servicio así en nuestra ciudad. Dado que es tan difícil conseguir gratuitamente distribuciones de Linux. Seguramente a la gente le cuesta mucho ingresar al sitio oficial de cada distribución para descargarla sin costo alguno. Y además, la demora en la descarga, los cortes… un verdadero infierno.
Es por eso que la gente de DistroRosario, muy amablemente, se encarga de recopilar varias distribuciones en CD y DVD y las ofrece en su tienda virtual, con carrito de compra incluido. Se pueden conseguir Debian, todos los sabores de Kubuntu, Ubuntu, Fedora Core (que ya va por su versión 8 pero ahí ofrecen la 6!), SuSE, Mandriva y también hay disponibles algunos juegos y otras piezas de software libre para su compra. Algo importante a tener en cuenta es que en ningún momento se aclara que son programas libres y de distribución gratuita y no figura por ningún lado un enlace a las páginas oficiales de cada distribución con la opción de descarga sin costo.
Dejando un poco de lado las ironías y el sarcasmo, me encontré con este sitio hoy por la mañana y me llamó muchísimo la atención. Varias cosas a tener en cuenta: todo lo que se ofrece en el sitio es software libre, se vende y los precios van desde los $7 para arriba, llegando incluso a $15 para distribuciones que ya han quedado desactualizadas, como Ubuntu 7.04 o Fedora Core 6. A pesar de que hay enlaces a otros sitios comunitarios, como la comunidad de Ubuntu-ar, no encontré por ningún lado referencias a la gente que está detrás del proyecto (el dominio está registrado por una persona con domicilio en Bahía Blanca!). Algunas secciones tienen formato blog (con feeds RSS incluidos), pero parecen ser un refrito de noticias de otras comunidades y weblogs sobre el tema (se ve que leen mucho Barrapunto y sitios afines). Ah… y además incluye las últimas noticias de Rosario 3 (toque muy localista e imprescindible, por cierto)
No creo que un servicio de venta de distribuciones en CD o DVD esté mal, pero todo depende de la forma en que se implemente. Hay que tener en cuenta que el software libre es lo que es por muchos motivos. La libertad que implica abarca muchos aspectos: apertura del código, distribución libre y sin costos, cero licencias, desarrollo abierto y comunitario. En fin, son muchísimas las características que hacen de una pieza de software algo libre. Pero una de ellas (sin llegar a ser la más importante) es la distribución sin costo alguno, por lo menos en lo que al software atañe. Esto deja un margen que podría justificarse como costo del medio en el que se distribuye el software, en este caso los CDs o los DVDs en los cuales se hagan las copias. Pero ese costo debería reflejar sólo el valor del medio físico. Y tomando en cuenta que un DVD virgen cuesta alrededor de $1,5, llegar a cobrar $7 por una copia en DVD de alguna distribución de Linux me parece no solamente un despropósito, sino una falta total de criterio con respecto a la filosofía del software libre que se intenta distribuir.
Algo a tener en cuenta es que muchas empresas que están detrás de una distribución de Linux ofrecen la venta de CDs y DVDs a los usuarios que así lo prefieran. Canoncial, por ejemplo, es la empresa detrás de Ubuntu y ofrece versiones comerciales que se encuentran disponibles en Amazon (por un precio de u$s 12) y en los sitios de sus distribuidores oficiales. En el caso de Argentina, el distribuidor oficial es Pentacorp, y ofrece copias del sistema operativo por $12. Estas compras no solamente incluyen el packaging original del producto (detalle menor si vamos al caso) sino que además le brindan al usuario que las adquiere un soporte adicional por parte de la empresa, soporte que no creo que ofrezcan las versiones que se compran en DistroRosario.
Poder acceder a copias en disco de todas estas distribuciones es una gran ventaja para mucha gente, sobre todo aquella que no cuenta con una conexión a internet para poder descargarlas. Creo que un servicio de este tipo, organizado por algún grupo o comunidad, y con un criterio muy diferente al de DistroRosario, puede llegar a ser muy útil si se piensa en beneficio de la expansión del software libre y de la mayor accesibilidad que se le podría dar a la gente a este tipo de tecnologías.
A pesar de que todavía falta un tiempo para la Navidad y de que el título suena demasiado bien (y además tiene rima!) no se trata de una súper campaña para salvar a la humanidad ni nada por el estilo.
No es nada más ni nada menos que una iniciativa para seguir promoviendo y alentando el uso y la descarga del software libre (en particular de Ubuntu, la distribución de Linux de la que más se habla últimamente y la que desde hace un tiempo vengo usando en su versión con KDE integrado, Kubuntu)
Hay que tener en cuenta que Ubuntu es una de las distribuciones con mayor facilidad de acceso, no solamente por su interfaz altamente orientada al usuario promedio de escritorio (lo que asegura una experiencia de uso, configuración y administración sencilla), sino también porque su descarga es gratuita (al igual que la gran mayoría de distribuciones Linux como Debian, Fedora, OpenSUSE y un larguísimo etcétera) y solamente ocupa un CD (no llega a los 700 MB.), con lo cual se puede descargar en un tiempo relativamente corto desde una conexión a internet promedio.
Además hay que tener en cuenta que Canonical (la empresa que está detrás de esta distribución y su soporte) facilita aún más las cosas con su servicio de ShipIt, que mediante un simple formulario de pedido (en inglés) se encarga de hacerte llegar una copia de la distribución, con packaging incluido y sin ningún costo, a la puerta de tu casa.
En mi experiencia, cada vez que se ha lanzado una nueva versión de Ubuntu Linux (que tiene ciclos de actualización de 6 meses entre versión y versión) pedí el envío de CDs a través del sistema de ShipIt y siempre les recibí en mi casa, sin pagar un sólo centavo.
Hay que tener en cuenta que el envío a domicilio suele demorar un promedio de entre 4 y 6 semanas, dependiendo del lugar en el que uno viva, con lo cual es el momento ideal para hacer la solicitud y tener nuestros flamantes CDs de Ubuntu listos para instalar justo para Navidad.
Tengo que aclarar que empecé con Ubuntu pero después de unos meses me pasé a Kubutnu, que es lo mismo con otro sabor. El primero viene con el entorno de escritorio Gnome y el segundo con KDE, que (a mi gusto) es mucho más versátil y configurable. Kubuntu también cuenta con servicio de ShipIt exclusivo
(visto en Cesarius)
Un top 5 de las aplicaciones (tanto web como de escritorio) que más uso en el día a día laboral (y no tanto). Aquellas piezas de software que nos hacen la existencia mucho más fácil y sin las cuales un sólo día sería todo un infierno.
En la web:
A excepción de Twitter, podría decirse que toda mi vida online depende de Google. Y la verdad es que no me genera ningún tipo de paranoia!
En el escritorio:
Tanto en casa como en el trabajo.
Al margen de otras aplicaciones específicas de lo que hago en mi trabajo, esas son las imprescindibles, las de fierro, las de todos los días, no importa el qué ni el cómo ni el cuándo.
Si quieren tomar esto como un “meme”, ningún problema. Se lo paso al que lo quiera y sin la obligación de hacer una descripción de cada aplicación. Con el listado basta y sobra.
30 oct
Escrito por Caralimón
Categorías: curiosidades,general
Me pareció genial la entrada en VivaLinux que, a su vez, es la traducción de una parte de la lista completa en inglés. La enlazo y traduzco el resto porque están todas muy pero muy buenas:
Y para complementar: http://www.chucknorrisfacts.com/
(visto originalmente en VivaLinux)
Esta semana tenía algo de trabajo pendiente en casa y quería sacármelo de encima lo antes posible para poder seguir con otras cosas. En la manía que todos tenemos de querer resolver todo cuanto antes, y después de varios lustros de estar acostumbrado (mal o bien, da igual) al entorno Windows, con todas las aplicaciones a las que éste nos tiene acostumbrados, es difícil que uno encuentre el tiempo para buscar alternativas. Pasarse a un entorno Linux y aprender a utilizar otros programas para hacer lo mismo que se hacía hasta ahora es algo que requiere invertir bastante tiempo y paciencia. Pero al fin de cuentas rinde y vale la pena.
Hace meses que estoy tratando de hacer una transición definitiva a Ubuntu, lo cual me cuesta un poco en algunos aspectos porque hay aplicaciones para las que no encuentro sustituto. El gran problema suelen ser los programas como el Flash, el Corel o el Illustrator, por ejemplo. Existe Inkscape para trabajo con gráficos vectorials. Pero, a pesar de que es muy bueno y está en constante desarrollo y crecimiento, todavía no llega a tener todas las prestaciones que ofrecen sus contrapartes en Windows o Mac. Por suerte esto se va revirtiendo poco a poco y cada vez hay más herramientas específicas y profesionales. Todo es cuestión de invertir tiempo de búsqueda. ¡Qué sería de nosotros sin Google!
Para este caso en particular la tarea era bien sencilla: tenía que procesar algunos archivos de texto plano para darle un formato específico (eliminar líneas en blanco, indentados especiales, saltos de línea en determinados lugares, etc) que luego interpretara correctamente un script PHP para procesarlos y volcar los datos a una base en SQL Server. Para esto, solía utilizar el Notepad++ bajo Windows, que es un editor de textos súper liviano y versátil, con coloreado de sintaxis, colapsado de bloques y altamente configurable.
Perdí bastante tiempo tratando de buscar alguna versión del programa compilada para que corriera bajo Linux o, en su defecto, alguna herramienta similar, con las mismas funcionalidades y, sobre todo, rapidez. Hasta llegué a plantearme la opción de ejecutarlo bajo Wine. Hay entornos de desarrollo, como el Quanta de KDE, que me hubieran servido perfectamente. Pero consumen muchos más recursos y se ponen algo pesados y lentos cuando se trabaja con archivos extensos. ¡Ah… lo que es la ignorancia de principiante!
Resulta que lo que había estado buscando lo tenía desde un principio frente a mis narices. Todo el tiempo había estado ahí, pasando completamente desapercibido por mi falta de información. Y es que la versatilidad del Vim, el procesador de textos preferido por los consoleros y que se incluye en la instalación básica de cualquier distribución Linux, cumple con todas esas expectativas y muchas, muchas más. La hoja de referencia rápida del programa, con un resumen de todos los atajos de teclado y funciones disponibles, no tiene desperdicio, y muestra toda la versatilidad que nos puede brindar una pequeña aplicación de consola. Es una herramienta extremadamente rápida, con muchísima funcionalidad para el trabajo con cualquier tipo de texto o script, en cualquier lenguaje o formato que se desee. Ah… y está disponible desde la consola, por lo que no se necesita tener activo ningún entorno gráfico. Es un gran salvavidas a la hora de configurar servidores y hacer edición en modo texto.