La Torre de Londinium

Plantar un libro, escribir un hijo, tener un blog

Vuelven los clásicos

Antonio Giner González, un español muy cojonudo, se ha puesto nada más y nada menos que a nadar en el código fuente de uno de los juegos que no solamente a mi juicio marcó un hito en la historia, llegando a ser una de las mejores aventuras (gráficas) de todos los tiempos. Sin mencionar que es prácticamente uno de los iniciadores del género.

Estoy hablando del clásico “La Abadía del Crimen”, que vio la luz allá por el año 1987 gracias a la genialidad de otros dos programadores españoles: Paco Menéndez y Juan Delcán. Fueron ellos quienes llevaron la idea original a Opera Soft, una de las compañías de software de entretenimiento más reconocidas de aquella época. El resto no es más que historia. El juego se transformó en un éxito desde sus comienzos y llegó a cas todas las plataformas del momento, incluso a la PC. Yo lo pude jugar en mi MSX 1.

La nueva versión está completamente recodificada para que trabaje en 32 bits, 256 colores y sonido. Es compatible con DirectX 8.1 o superior. La idea original de la conversión era pasar el juego a 256 colores en su versión original de 16 bits. Pero a medida que fue creciendo el proyecto, su encargado se animó a mucho más y quizo franquear la barrera de los 16 bits para llevarlo a 32. El resultado hay que verlo para poder creerlo. Es emocionante volver a jugarle a un juego como este.

En la web de Antonio Giner González se puede encontrar toda la información de su trabajo, así como también mucha información (imágenes, soluciones, mapas y notas publicadas antaño) sobre el juego original y sus creadores.

Como dato adicional, cabe mencionar que el juego está enteramente basado en el libro “El Nombre de la Rosa” de Umberto Eco. Libro que años más tarde a su publicación fue llevado a la pantalla grande por Jean-Jacques Annaud con la película homónima, protagonizada por Sean Connery y Christian Slater.

abadia01.jpg abadia02.jpg

Tecnología de punta

Acabo de instalar un HD Maxtor de 120 MB en un CPU Olivetti, con micro Intel 486 DX2 y 16 MB de RAM. El objetivo es que la máquina corra un programa de facturación y stock desarrollado en FoxPro 2.6 para D.O.S. Groso.

Lo difícil fue encontrar un disco de esa antigüedad que no estuviera partido al medio.

Lo sorprendente fue que la máquina venía con entradas PS/2

Z80

Ahh… qué tiempos aquellos del CPM, el Z80 y el Syntax Error Hace rato que venía buscando un buen emulador de la MSX1 / MSX2, para rememorar todos aquellos momentos de alegría digital guardada en cinta magnética. Dataset, TDK, baudios, load y bload, 80 columnas. ¿Qué no se podía hacer con 64 Kb. de memoria? Ni hablar de la emoción de actualizarse a 128 Kb. y tener una flamante lectora de discos 5 1/4 de densidad simple para almacenar nada más y nada menos que 720 Kb.

Sin duda el mejor y más trabajado es el BlueMSX. Tiene una interfaz muy prolija y es muy sencillo de utilizar. Se pueden cargar todos los formatos de medios que permitían las máquinas: cartuchos ROM, discos y cassettes. Corre bajo cualquier versión de Windows, tiene soporte para skins para personalizar el entorno, y soporta aceleración por hardware y sonido DirectSound. Una verdadera joyita.

Las primeras ROMs que me bajé: Hero, Green Beret, Goody, Feud, Phantis, Freddy Hardest, Coaster Race, Goody, Alien 8, La Abadía del Crimen, The Goonies, Penguin Adventure, Magical Tree, Cabbage Patch Kids…. Sin duda Konami era lo mejor.

Jejeje… me siento un niño de nuevo. Un niño feliz.

bluemsx.gif

Regresión (y II)

Siempre me acuerdo con mucho cariño y nostalgia de algunas de las series que miraba cuando era más chico. Algunas de ellas me evocan muy buenos recuerdos y llegan incluso a generarme un estado de ánimo muy particular. Lamentablemente hace rato que no veo un capítulo porque ya son casi piezas de museo y no las transmiten en ningún lado.

Una de ellas era “La Familia Robinson”, una especie de adaptación de la historia de Robinson Crusoe pero protagonizada por una familia entera (los padres y sus tres hijos) que naufragaban durante un viaje por el mar y quedaban varados en una isla desierta en algún lugar desconocido. Me acuerdo del personaje de Flo, le harmana más chica, y de sus travesuras y aventuras en la isla. Era muy original la temática de la serie y casi todos los capítulos que recuerdo (mejor dicho, que mi vaga memoria de aquellas épocas me deja recordar) tenían un contenido bastante profundo y una buena moraleja. Lo más lindo de la serie era cómo se las ingeniaban para tratar de cubrir sus necesidades básicas con las cosas que tenían a mano. Esta serie forma parte del animé que mirábamos cuando éramos chicos, sin saber que era animé (al igual que Astroboy, Mazinger-Z, la Abeja Maia, Heidi y tantos otros)
Buscando material descubrí que existe una vesrión con personajes reales llamada “Swiss Family Robinson” sobre la cual también se hizo una serie de TV y llegó incluso al cine.

Otra que recuerdo con mucho cariño es “El Viento en los Sauces”. Todavía me produce una cierta melancolía pensar en la serie. Todo el clima que creaba la ambientación en el bosque, los personajes, ese aire de fábula que tenía toda la historia crean, en conjunto, emociones muy especiales. Incluso el tema de apertura (que recientemente pude conseguir aunque lamentablemente no tiene muy buena calidad) ayudaba a crear una sensación de fascinación casi indescriptible. Cuando uno crece va descubriendo detalles adicionales y, por ejemplo, ahora considero que es una joyita y uno de los mejores ejemplos clásicos de la animación de cuadro fijo. Sin mencionar que es una excelente adaptación de la novela original de Kenneth Grahame.

robinson.jpg willows.jpg

Regresión

Siempre quise volver a jugar a la payana. Es uno de los juegos que recuerdo con más entusiasmo de mis épocas de pibe. La verdad es que me encantaba y nos pasábamos horas jugando con mis amigos. Con el tiempo me olvidé prácticamente de todos los “niveles” que componían el juego. Solamente puedo acordarme muy vagamente de los 5 primeros. Pero en su momento teníamos más de 20 niveles!

Muchas veces me entró la nostalgia y traté de buscar algo así como el “reglamento oficial” en internet, pero sin suerte. En el ciberespacio suele haber bastante información retro y bizarra que uno piensa que es imposible de encontrar pero al fin y al cabo allí está. Aparentemente este no es el caso. Todos mis intentos de encontrar algún dato sobre el tema fueron un rotundo fracaso.

Recién ahora vengo a dar con un mini-reglamento que, encima, es bastante diferente a lo que yo recuerdo que jugábamos años atrás. De todas maneras me aprece válido y, seguramente, se acerca más al juego original que lo que nosotros hacíamos por aquellas épocas. Estoy convencido de que nuestra versión era una variación algo improvisada.

Leé el resto de la entrada »

« Entradas anteriores  Página siguiente »