Quería contarles, brevemente, que a partir de ahora tambíen voy a estar escribiendo para Alternaria.tv, un blog que sigo desde hace un tiempo. Ya en su momento comenté por aquí sobre Facundo Arena, su blog, su podcast semanal y sus proyectos musicales y laborales. Un tipo polifacético si los hay. Hace algunos días, Facundo inició una convocatoria vía Twitter para gente que quisiera sumarse al staff de editores de Alternaria.tv, blog sobre tecnología y vida digital que llevan adelante él junto con algunos editores amigos y conocidos. No conozco personalmente a Facundo, pero tuvo la amabilidad de aceptarme como colaborador. Así que, además de contarles que también podrán leer algunas cosas que escriba por allá, quería aprovechar para agradecerle a Facundo y saludar a los demás editores de Alternaria a los que ahora me sumo.
Aunque por aquí seguiré manteniendo firme mi alter ego, en Alternaria.tv podrán leerme bajo mi identidad en el mundo real. Si les interesa mantenerse actualizados y opinar sobre temas de tecnología están todos invitados a darse una vuelta por Alternaria.tv y participar con sus ideas y comentarios junto al resto de los editores.
Interesante perspectiva la de Zeta Bosio, un ex-integrante de Soda Stereo, sobre lo que debería ser la distribución y el mercado de la música. Sin ir muy lejos, un ex-compañero de banda piensa absolutamente todo lo contrario.
En una entrevista en el diario La Nación que le hicieron recientemente a Zeta, a la que llegué a través del blog Zona Indie, declara que, originalmente, la música era libre y se compartía sin intermediarios. Una situación mucho más cotidiana entre el público y el artista:
La música originalmente era libre. Vos querías escuchar música y tenías que conseguirte un tipo que te tocara la guitarra en el campo de al lado, te hacías un cumpleaños y todos bailábamos y el tipo se tomaba un vino con vos nos íbamos a casa y escuchábamos las canciones que nos gustaban y las cantábamos, las que conocíamos todos. De repente, alguien grabó la música y dijo: ´¡qué bueno! esto se puede grabar, llevar a casa, y se puede vender´. Se crearon los aparatos para reproducir, y todo un negocio y se empezó a pagar por la música. Y llegó un momento en que el que tenía más plata podía comprar mejor música lo cual es una locura. Yo creo que la música es patrimonio de la gente, la música tiene que ver con nosotros, con nuestra felicidad, con nuestros momentos, la música se te mete adentro y te hace revivir los momentos más íntimos, es algo que no podía estar grabado
La facilidad de reproducción de medios que tenemos actualmente con los CDs y DVDs grabables, los precios relativamente bajos de las grabadoras y de los insumos, internet y la difusión de archivos en tiempos cada vez más cortos, las comunidades crecientes de gente compartiendo material de los más variados estilos, los pendrives… la tecnología en sí, está facilitando y acelerando un nuevo proceso de liberación de la música. En este proceso los intermediarios se hacen cada vez menos relevantes y necesarios porque que son los mismos consumidores los que lo manejan y lo potencian. En este escenario, si el clásico intermediario no reacciona a tiempo y se replantea el mercado y las posibilidades de negocio, surge la contienda a la que ya estamos tan acostumbrados. ¿Es o no “piratería” descargar de internet material protegido por derechos de autor? ¿Es ilegal copiar CDs o DVDs protegidos por copyright? ¿Este copyright a quién protege: al distribuidor o al autor? ¿Cuánto recibe el artista de lo que yo estoy pagando por un producto en el circuito clásico de comercialización de la cultura?
Más allá del vacío legal que existe en muchos países (Argentina entre ellos) sobre estos temas, hay una discusión filosófica en la que hay dos bandos bien definidos. La música es parte de una cultura. Y la cultura es parte de una sociedad. Compartir música y cultura no debería ser perseguido y catalogado como “piratería”. La piratería es algo muy diferente.
Dos cortitas para que después nadie diga que los blogs solamente los utilizan individuos resentidos e inconformistas para quejarse y reclamar reclamar ante cualquier cosa que no sale como ellos quieren. La lista de ítems que pueden entrar en esta categoría es muy amplia: retrasos, fallas, caídas, demoras, mala atención, disponibilidad limitada, letra chica, incumplimiento del contrato, relación costo / beneficio y un largo etcétera.
Mi teléfono fijo dejó de funcionar hace unos días en medio de una conversación. Simplemente se cortó la comunicación y el tono nunca volvió a aparecer… hasta hoy. Después de reclamar al servicio de reparaciones, Telecom se tomó sólo un par de días para reactivar el servicio. Nadie murió en el intento y no hubo problemas para pelir delivery a través de otros medios de contacto. Bien por ellos y por mí que, nuevamente, puedo llamar por teléfono.
El servicio de hosting de Dattatec, proveedor con el cual tengo varios servicios contratados, se cayó hoy a la mañana mientras hacía un par de modificaciones en el tema visual del blog. Es algo que suele pasar de tanto en tanto. El servicio se va muriendo en forma progresiva: primero deja de responder el servidor de MySQL y después desaparece el servidor web completo. Por suerte, después de 2 minutos todo volvió a la normalidad. Ya sé lo que se dice del servicio que ofrece Dattatec pero, teniendo en cuenta el costo del plan que tengo y el hecho de que al blog sólo acceden eventualmente 2 o 3 despistados, no es tan trágico después de todo. Bien por ellos y por mí que, nuevamente, puedo escribir esporádicamente.
Este fin de semana vimos “La Terminal”, con Tom Hanks. En realidad fui al videoclub con la idea de sacar otra película (una de terror, no sé porqué pero se me había antojado una de ese género) pero ya estaba alquilada. Así que terminé sacando esta porque me la habían recomendado bastante y yo le tenía algo de fe.
Por ser de Spielberg, la película es bastante atípica. Por lo menos en cuanto a lo que nos tiene acostumbrados con su estilo. Pero a pesar de todos tiene varios elementos que son inconfundibles, casi una firma suya. Por ejemplo, el tipo de humor que generan algunas situaciones y la psicología de algunos personajes (el viejito hindú que lustra los pisos del aeropuerto es un caso)
Según tengo entendido por lo que pude leer, el guion de esta película está basado en un caso real que se dio en un aeropuerto de Francia hace algunos años. En la realidad, el personaje era de origen iraní y no sé qué tanto tiempo habrá permanecido cautivo en el aeropuerto. Las demás situaciones, el objetivo del protagonista y el romance son todos elementos de ficción que se agregaron a los hechos verídicos.
Tom Hanks está muy bien en el papel. Me gustan mucho sus terabajos, sobre todo los últimos. Es muy flexible y puede encarnar cualquier tipo de papel desde la comedia hasta el drama.
Muchas de las situaciones, a pesar de que el contexto es totalmente diferente, me parecieron muy análogas al papel que hacía en ‘Náufrago’. De fondo hay una sensación de soledad y desamparo que se genera por el hecho de estar lejos de casa, en un lugar completamente ajeno a uno mismo. Es una de esas películas que no se basan en el desarrollo de los hechos sino en el desarrollo de los personajes, todo lo demás es circunstancial.
Espero que la próxima vez que vaya a alquilar esté la de terror que ando buscando.
Hoy me instalaron el teléfono. Hace algunos meses que estoy instalado con mi compañera en mi nuevo domicilio, en el cual estábamos temporalmente incomunicados. De no ser por un teléfono celular prestado, prehistórico y megalítico que activamos con tarjeta y que nos estaba comiendo vivos (CTI y sus tarifas populares accesibles).
Sinceramente pensé que el trámite se iba a demorar mucho más. Pero por suerte no fue así y los muchachos de Telecom me sorprendieron. En realidad no es que haya sido súper rápido el proceso, porque entre idas y venidas demoró casi tres semanas. Teniendo en cuenta otros casos me considero afortunado… pensé que iba a demorar meses. Lo cierto es que después de iniciar el trámite por teléfono, recibir la factura con el cargo inicial de conexión en mi domicilio particular, pagar el monto indicado en discho documento en tiempo y forma (la suma no era nada despreciable) y esperar pacientemente, el sueño de la línea telefónica propia se concretó.
Algunas impresiones personales que saco como balance asunto:
En fin… espero que ahora me llamen.