La Torre de Londinium

A 15 nanosegundos de la realidad

Licencia de conductor

O carnet, como lo quieran llamar. Parece que hacer los trámites para gestionar uno en esta ciudad es bastante engorroso y lento. Uno se va enterando de las cosas a medida que le toca vivirlas en carne propia. Más allá de las vueltas que hay que dar para iniciar el trámite, resulta que la Municipalidad está saturada con los turnos y recién me dieron uno para dentro de dos meses y medio. La verdad que eso suena bastante lejos…. Al parecer, antes (hace sólo algunos meses) el trámite era mucho más rápido. Ahora todo el proceso se está complicando a partir de que se inauguró el nuevo Distrito Centro y se centralizaron allí todos estos trámites. Por lo menos eso es lo que me comentaba la empleada que me atendió.

Estoy más que ansioso con el tema del auto, así que probablemente trataré de buscar alguna “alternativa legal” que sea un poco más rápida de implementar.

Miércoles randómico

Bueno… está bien. Me sumo esta semana a la propuesta de Andrea. En realidad la vi la semana pasada pero no tuve tiempo de hacerla. Además es bastante poca la música que tengo acá en la máquina del trabajo, por lo menos comparada con la que tengo en casa. Así que ahí va:

1. Atercipleados » Bolero falaz
2. Depeche Mode » Personal Jesus
3. Blur » Charmless man
4. Jean Michel Jarre » Oxygen II
5. Red Hot Chilli Peppers » Pretty little ditty
6. Yazoo » Situation
7. Ráfaga » Mentirosa (Esteeeee…..)
8. Meredith Brooks » Bitch
9. Technotronic » Pump (Bueh… entre esto y Ráfaga…)
10. Scatman » Scatman (Ahhhh bueno… justo para terminar)

Después haré mi descargo en algún update o en otro post. Fue muy bueno haberlos conocido y haber compartido estos buenos momentos con ustedes. Adios… no me odien.

33

Ayer fui al médico por un chequeo de rutina. En realidad nunca tuve la costumbre de hacerme una revisación médica periódica, pero como la semana pasada estuve medio achacado por un par de días decidí que era hora de consultar al especialista. En realidad, me “presionaron” un poquito para que me “decidiera”, pero en fin… estas cosas son así. Uno se deja estar y al final no va nunca.

La cuestión es que, por suerte, está todo en orden: presión normal, ritmo cardíaco normal, respiración normal, etc. normal. Además, me dieron una linda batería de estudios de rutina para que me haga la semana próxima: hemograma, glucemia, triglicéridos, colesterol y afines. Según el médico a mi edad no está mal que me haga uno de estos estudios cada 2 años, por si las moscas.

En conclusión, todavía voy a seguir vivito y coleando por un tiempo, molestando a todos los que se crucen en mi camino hasta que el colesterol me salga por los poros o reviente de hipertensión. Jejejeje… soy tan malo!

Locomoción

Estamos evaluando la posibilidad de comprar un auto. Y la verdad que la decisión se pone un poco difícil. Si lo pienso en función de la utilidad que nos va a significar, no me caben dudas. Pero si lo hago en función del presupuesto empiezo a dudarlo un poco. En realidad el problema es que estamos ahorrando para comprar otras cosas. Bueno, en realidad una sola cosa: la casa propia (el sueño del pibe y de todos los que aparecen en las promos de TV de créditos bancarios), que no es poco. Pero para llegar a eso hará falta algún tiempo más y bastante sacrificio adicional. De tomar una decisión favorable, gastaríamos parte del dinero que hasta ahora llevamos ahorrado para esos fines y habría que seguir juntando un poco más de tiempo. Pero como viene planteada la cosa, creo que la decisión ya está tomada. En realidad, lo que más me asusta no es la inversión inicial de la compra sino el gasto fijo que se genera por el mantenimiento mensual de la bestia mecánica. Pero haciendo números creo que la cosa cierra. Saldrá un poco más caro que movilizarse de otra manera pero al fin y al cabo se gana en tiempo y en comodidad. Sin contar la ventaja de poder hacerse una que otra escapada por ahí los fines de semana.

En cuanto al auto no tengo ninguna duda. No es un último modelo, 0 km., full full, ni mucho menos. Es el viejo y querido auto de mi abuelo. Conozco más que bien al dueño y al auto y sé en qué estado está, el uso y el cuidado que se le dieron durante todo este tiempo. Es un VW 1500 rojo, modelo ’84. La verdad es que está impecable y tiene poco más de 50.000 Kms. reales hechos. Así que solamente hay que hacerle algunos pequeños arreglos, detalles como para que quede bien pulido. La pintura, el tapizado, el interior, todo es original y está en excelente estado. La verdad que cada vez que lo pienso me doy un poco de manija y va ganando entusiasmo la idea. Todavía no me imagino motorizado, será que fueron años de andar comprando tarjetas magnéticas por ahí.

Todavía no me quiero poner a pensar en el mar de trámites que habrá que hacer por la transferencia, el carnet de conductor y otras yerbas. Ya me daré manija con eso cuando todo esté un poco más consumado. Espero que salga todo bien y no pinchar el globo por estar delirando de antemano.

Nostalgia

Hace meses que tengo nostalgia de mi casa materna. No es nada trágico, pero extraño bastante el barrio donde nací, las calles donde me crié y jugué con mis amigos cuando era más chico. Es cierto que, después de todo, no estoy tan lejos ahora de estos lugares y que, además, los visito con cierta frecuencia. Pero es como que cuando uno se va del barrio de alguna manera se exilia. Ya hace meses que me acostumbré a mi nuevo vecindario, pero igualmente extraño el lugar donde viví por más de…. 24 años (Guau!) Generalmente me asombro cuando me pongo a calcular distancias en mi tiempo personal.

Este fin de semana, en una de las típicas visitas de tarde de domingo con mates y facturas a mi querida madre, me pasó algo curioso. Como era día de elecciones nacionales primero decidí pasar por la escuela en la que me tocó en suerte votar esta vez y después se me dio por ir caminando de ahí hasta lod e mi mamá. Me gustó la idea de recorrer algunas calles que había transitado en otras épocas y la experiencia fue casi conmovedora para mí. Vi decenas de lugaras: algunos totalmente irreconocibles y otros tan parecidos a mis recuerdos como solamente el tiempo sabe guardar. Y de un momento a otro me pasaron por la cabeza cientos de momentos, de aromas, de lugares: un umbral con chicos sentados comiendo semillitas de girasol, una esquina con canteros, rosales y espinas, muchas caras, un par de anteojos, un blazer azul, muchos nombres que ya pensaba que nunca iba a recordar. Y junto con todo esto unas ganas enormes de que algún día, en el colectivo, por la calle o en la cola de algún banco, una cara de entre el montón salte a la vista y dispare no sé que neurona del recuerdo que me arranque de la boca algo así como: “¿Che… vos no sos Perenganito, el que una vez dobló una cuchara con el poder de la mente mientras pensaba en su amor imposible?

« Página anterior« Entradas anteriores  Entradas siguientes »Página siguiente »