03 sep
Escrito por Caralimón
Categorías: informática,tecnología
No sabía, aunque lo intuía, que existía una aplicación de WordPress para el iPhone. Hasta hoy, que la descubrí por una de esas casualidades de la vida y decidí instalarla para ver si hacía mérito a mis expectativas.
La aplicación es súper liviana, pesando tan sólo unos 600 Kb., y es oficial de WordPress.org. Por lo tanto es compatible tanto con blogs alojados en el servicio gratuito de WordPress.org como con blogs de alojamiento propio, siempre y cuando estos últimos tengan instalada la versión 2.5.1 o posterior de la popular plataforma de publicación.
Tiene varias cosas interesantes y bonitas: trabaja en modo apaisado o widescreen, cosa que la hace mucho más practica a la hora de escribir con el teclado en pantalla; permite subir imágenes de la biblioteca del teléfono o tomadas directamente con la cámara, posibilitando inclusive redimensionarlas antes de subirlas, característica muy útil cuando estamos trabajando con conexiones lentas; integración completa con las categorías del blog, permitiendo incluso crear nuevas categorías según sea necesario; modo desconectado u off-line, ideal para esos ratos en los que no hay conexión disponible pero igualmente no nos aguantamos las ganas de escribir algo y dejarlo listo para pulicar ante el menor indicio de wi-fi disponible. Además, nos da la posibilidad de gestionar las páginas de nuestro blog, permitiendonos incluso crear páginas nuevas según nuestras necesidades y nos permite moderar los comentarios de todas las entradas.
La única desventaja, que en realidad no lo es tanto, es que el cuerpo del post sólo admite texto plano y no existe la posibilidad de cbiar a un editor gráfico o WYSIWYG. Aunque siempre nos queda la posibilidad, si es que tenemos paciencia y tiempo, de escriir directamente el código HTML. Para compensar y evitar errores cuenta con la posibilidad de generar una vista previa de la entrada antes de su publicación definitiva. Es ideal para una publicación rápida y de emergencia en cualquier circunstancia.
Obviamente y como es debido esta entrada fue escrita desde un iPhone con la mencionada aplicación.
09 mar
Escrito por Caralimón
Categorías: ciencia
Desde 1998 se otorgan anualmente los premios “Mujeres en la ciencia” de L’Oreal / Unesco que buscan reconocer y promover la actividad de las mujeres en diferentes campos de la investigación científica.
En la edición 2009, el premio lo recibió Paula Villar, una científica argentina de 31 años, doctora en física que actualmente está cursando una beca del CONICET, Por el desarrollo de un software especializado para el diagnóstico y tratamiento de pacientes con problemas cardíacos. El programa permite generar un modelo tridimensional de altísimo detalle del músculo cardíaco, lo que facilita el diagnóstico y tratamiento de pacientes disfuncionales con sólo ingresar los parámetros necesarios en la aplicación. Un gran avance para el diagnóstico cardiológico. Dado un caso particular (el paciente) el especialista puede crear un modelo en tres dimensiones de su corazón alimentando el software con los parámetros del paciente.
Según Paula, la autora del software, el corazón es tan sólo un caso práctico de aplicación para esta nueva tecnología que, si evoluciona favorablemente, se podría ampliar a otras especialidades de la medicina y el diagnóstico por imágenes.
El premio no sólo consta de la mención sino que viene acompañado de un premio en metálico (que en este caso es de u$s 40.000) para que la ganadora pueda conseguir en el exterior todos los medios necesarios para poder regresar a su país de origen y continuar con el desarrollo de su proyecto. En este caso, debido a la complejidad de cálculo que requiere un programa como el que Paula Villar proyecta, se va a aprovechar de todo el poder de cálculo del superordenador Marenostrum que se encuentra en Barcelona, España.
Más información en una nota de Crítica Digital.
Hay cosas a las que uno se hace apega muy fácilmente, sobre todo en cuestiones de software y herramientas de uso cotidiano en la PC. Ya sea para funciones personales o laborales, hay herramientas que nos van ganando y a las que nos hacemos “adictos” muy fácilmente. A mí me pasa muy seguido y podría dar una lista bastante larga de casos. Y esto no sólo nos pasa con aplicaciones de escritorio sino con determinados servicios en línea, sobre todo servicios sociales, a los que una vez que nos suscribimos y vemos sus ventajas ya no podemos abandonar tan fácilmente.
Desde hace tiempo venía usando Picasa (el programa) como software para administrar, retocar, mejorar y gestionar las fotografías que saco con mi humilde cámara digital compacta. De más está decir que el programa es excelente. La interfaz está muy cuidada y es una de las cosas más intuitivas que he visto. Las opciones para trabajar con imágenes (por lo menos en lo básico) están más que cubiertas. El módulo que reemplaza al visor de imágenes predeterminado de Windows también es una joyita. Además, es multiplataforma y puede correrse tanto en Windows como en Linux o Mac. Con lo cual si uno suele cambiar de sistema operativo para hacer tareas diferentes no lo va a extrañar. Por otra lado, servicios para publicar y compartir este tipo de contenidos, hay muchos. Entre ellos Flickr, Picasa Web y el mismo Facebook ofrecen opciones muy interesantes: etiquetado, separación por álbumes, retoque sencillo, etc.
Aunque no soy un usuario muy activo y no publico demasiado material fotográfico, tengo una cuenta en Flickr desde hace un tiempo. Hay algunas limitaciones de la cuenta básica de Flickr que hacen la experiencia de publicar y compartir fotos en este servicio un poco incómoda: el límite en la cantidad de fotos que se ven en la galería (pasadas las 200 las más antiguas ya no se pueden visualizar tan fácilmente), el hecho de que sólo se pueden crear 2 álbumes, las restricciones de ancho de banda para subir contenido (sólo 100 MB mensuales). Indudablemente, Flickr tiene muchos puntos a favor: la impresionante comunidad que se generó alrededor, la interfaz rápida y sencilla, las funciones sociales (grupos, contactos). Tomar la decisión de dejarlo y reemplazarlo por otro se hace difícil. Pero…
Picasa Web no se queda atrás en lo más mínimo. La interfaz también es excelente (no me animo a decir que es mejor que la de Flickr porque ya es cuestión de gustos). Es algo más complicada que la de Flickr, pero tiene muchas otras opciones. Las restricciones de una cuenta de Picasa Web son, a mi parecer, mucho menores que las de una cuenta gratuita de Flickr. El servicio de Picasa Web nos da mucha más libertad en la cantidad de álbumes y en la manera de organizar nuestras galerías. Otro punto muy a favor es la excelente integración que tiene el servicio de Picasa Web con Picasa, cosa que no es de extrañar viniendo los dos de Google. Seleccionar imágenes de la galería, incluso hasta álbumes completos, y publicarlos en Picasa Web con toda la información ingresada desde Picasa (etiquetas, geoposicionamiento, comentarios, títulos y descripciones) es un gran ahorro de tiempo y es tan sencillo como seleccionar un par de imágenes y hacer un clic. Además, el mismo programa lleva el registro de todas las imágenes que vayamos subiendo al servicio web, con lo cual es muy fácil saber qué material ya se encuentra publicado y no duplicar contenido. En realidad, toda la integración que ofrece Picasa con los diversos servicios de Google (Blogger, Gmail, etc…) es excelente. Muy sencilla e intuitiva. También hay agregados para facilitar estos procedimientos con servicios de terceros, como Flickr o Facebook. Pero no se comparan con la integración transparente que tiene el programa con Picasa Web.
Así que la decisión es un poco difícil. Supongo que por el momento y para complicar las cosas voy a seguir usando los dos servicios simultáneamente.
Tengo que decirlo… la actualización de WordPress a la versión 2.7 vale la pena. ¡Muchísimo! El nuevo diseño del tablero de administración es sencillamente hermoso: limpio, intuitivo, personalizable a más no poder y bellísimo. Es una de las interfaces mejor acabadas que se pueden ver en la actualidad.
Pero el cambio no es solamente estético. Hay muchas mejoras internas que se notan realmente en la velocidad con que responde tanto la nueva interfaz de administración.
Otro de los méritos es que la actualización de cualquier versión anterior a esta es simple e indolora. En sólo 5 pasos se puede tener todo actualizado a la última versión (aunque nunca está de más hacer las copias de respaldo de todo lo que sea crítico) A partir de esta versión, las actualizaciones futuras se podrán hacer directamente desde el tablero de administración, tal como se podía hacer en las versiones anteriores con los plugins y agregados que notificaban automáticamente la aparición de nuevas versiones y se podía instalar todo lo necesario con un simple clic.
Algo extraño hace el iTunes con la gestión de dispositivos en Windows XP. Te da la posibilidad (cosa que nunca usé hasta ahora) de quemar directamente los temas que tengas en tu biblioteca / colección directamente a un CD de audio, usando la grabadora que tengas configurada en el sistema. Pero ya es la segunda vez que me pasan cosas raras mientras estoy quemando un disco con algún otro programa. Por ejemplo: estoy quemando un DVD con Nero mientras tengo abierto iTunes para escuchar música y en el transcurso de la grabación lo cierro. El resultado es que Nero se queda sin buffer de grabación (empieza a caer en picado hasta que llega a 0), cierra el disco que estaba grabando (y esto es lo peor de todo, porque después no se puede hacer más nada con él) y lo expulsa. Así de fácil. Como dije, ya es la segunda vez que me pasa y no pienso volver a probarlo para ver si es una constante. Sólo lo tengo probado en mi PC, así que no sé si en otros sistemas y configuraciones la combinación será igual de trágica. Sirva como tip para el resto.