Anteayer, cómo es de costumbre durante los calurosos veranos que vivimos por estos pagos, se cortó la luz. Habrá sido a eso de las 20:30 hs. cuando nos quedamos a oscuras, tanteando para tratar de encontrar el encendedor y rescatando los restos de las velas que habían sobrado del último corte del año pasado. Es normal que para esta altura del año se produzcan cortes de energía en diferentes zonas de la ciudad, aparentemente, en forma aleatoria. Me imagino que alguien debe estar frente a un gran panel con palancas e interruptores haciendo “ta-te-ti” para decidir cuál accionar y, así, dejar sin luz a todo un sector. O a lo mejor las zonas van rotando de forma programática de acuerdo a una siniestra y macabra planificación que determina quienes podrán dormir y quienes no.
Ayer el cuadro se repitió, pero esta vez sin intermitencias. El corte fue continuo desde las 20 hs. aproximadamente hasta la madrugada. Por suerte esta vez, prevenido por el corte de la noche anterior, nos tomó un poco mejor preparados. Esa misma tarde nos habíamos provisto de velas suficientes y repelente para mosquitos para afrontar este tipo de situaciones.
El argumento para estos cortes es que el presupuesto nunca alcanza y que se debería aumentar el costo del servicio para poder cubrir las necesidades de toda la ciudad. Lo cierto es que todo va en aumento, incluso la luz, y los cortes siguen siendo una constante de cada verano.
Ayer terminaron en el trabajo la instalación de los nuevos equipos de aire acondicionado. Había unos modelos más chicos desparramados por todo el piso que, por lo visto, no cumplían con las expectativas. Alguien tuvo la genial idea de cambiarlos y, seguramente, se habrán hecho varias reuniones con diferentes vendedores para ver qué equipos se compraban y cómo los instalaban. El resultado: 4 equipos Carrier split de 15.000 frigorías cada uno para todo el piso (yo ni siquiera estaba enterado de que había equipos de esa cantidad de frigorías!). Está bien que el lugar es grande, pero incluso uno de las personas del equipo de instalación estuvo de acuerdo en que “es una verdadera locura, una exageración…” Habría que ver cómo fue el negocio para que se gestionara la compra de estos equipos.
En fin… muy a pesar de esto, alguien está encargado de la “supervisión” de los controles remotos de los equipos que, al parecer, son el único medio de operarlos, porque en los paneles no se ve ningún tipo de control más allá de las luces indicadoras de estado.
Hoy, día nublado y lluvioso, el clima está bastante fresco de por sí, los controles remotos no aparecen por ningún lado, nadie tiene la más mínima idea de quién puede llegar a tenerlos y los equipos están funcionando. Por suerte solamente dos, pero es más que suficiente para que todo el piso esté al borde del congelamiento parcial. Ante la ausencia del clásico interruptor “on/off” se están buscando formas alternativas de “anularlos”, pero los cables de alimentación están encamisados, van al exterior y ni siquiera se puede dar con la fuente de energía. A lo mejor los equipos están controlados por algún súper ordenador que ha cobrado inteligencia y conciencia propias y está intentando aniquilar a todo el staff para hacerse con el control del edifico y después del mundo. Bueno… a lo mejor estoy exagerando. Por las dudas estamos considerando dar de baja las térmicas para evitar la hipotermia.
Actualización: en realidad los equipos son 6 y no 4. Acabo de descubrir los restantes en 2 indómitos recodos olvidados.
Acaba de terminar una reunión con los jefecitos, que a su vez venían de otra reunión con la gente de gerencia (sus jefecitos), que a su vez vaya uno a saber de dónde venían. La cuestión es que, en el proyecto que estamos trabajando actualmente, se produjo un cambio de rumbo radical.
No es tan trágico después de todo. Pero, luego de evaluarlo cuidadosamente, le gerencia y el área técnica decidieron no implementar con este proyecto el pasaje a la nueva versión de la herramienta que estamos utilizando y que se había comprado hace muy poco tiempo. Como la misma no está del todo probada, se desconocen muchos de sus aspectos y todavía no hay seguridad de que todo funcione correctamente montado sobre esta nueva versión, se generó un poco de miedo y se decidió atrasar un poco la migración.
Así que todo lo que ya habíamos empezado a desarrollar hay que volverlo para atrás y comenzarlo nuevamente en la versión anterior. En realidad, se entiende perfectamente la decisión porque el proyecto es bastante grande, tiene que estar funcionando para una determinada fecha y no se puede andar experimentando demasiado. Pero por otro lado es una verdadera lástima, ya que la versión anterior a la que ahora volvemos es realmente tosca comparada con la nueva, que ha progresado enormemente en muchísimos aspectos que nos facilitaban bastante las cosas.
Por suerte el diseño de procesos que se hizo desde un principio va a ser válido también para implementar en esta versión más antigua con algunas modificaciones menores. La implementación de la nueva versión quedará para más adelante, con algún proyecto de menor escala que no tenga tanto riesgo de producción. En fin… será cuestión de hacer borrón y cuenta nueva.
Hace algún tiempo que NIC Argentina hizo vigente una cláusula de su normativa por la cual los dominios, a partir de este año, tienen fecha de vencimiento. A partir de esto, la duración de todo registro es de un año, con lo cual vamos a tener que hacer el trámite de renovación bastante seguido.
Tengo varios dominios registrados a mi nombre y ya tuve que renovar bastantes. Hasta ahora no había tenido ningún tipo de inconveniente.
Pero justo se vienen a complicar las cosas con el que más necesito. Es de Murphy nomás. Con todos los demás no hubiera tenido ni el más mínimo problema, porque después de todo no eran del todo míos. Pero justo con el más personal e intransferible tenía que salir todo mal.
La cosa es que mandé el trámite de renovación por web varias veces, pero nunca recibí acuse de recibo ni confirmación de finalización. Ya hora… kaput… el dominio está en baja nomás. Ya mandé varios mails a NIC, pero como es de costumbre no creo que les den demasiad bola. Según cómo están dadas las cosas creo que la única solución va a ser esperar la baja y volver a tramitar el alta. Con eso voy ademorar más de 15 días, con suerte. Y esperando además que a nadie se le ocurra registrarlo antes.