¿Vieron alguna vez ese episodio de La Isla de Gilligan donde casi logran salir de la isla, y entonces Gilligan lo arruina todo y no pueden salir? Yo lo vi. Lo vi muchas veces cuando estaba creciendo. Y cada media hora que lo vi era una media hora en la que no estaba escribiendo en mi blog, o editando en la Wikipedia o contribuyendo a una lista de correo. Ahora bien, tengo una buena excusa para no haber hecho esas cosas, y es que ninguna de ellas existían en ese tiempo. Estaba forzado en el canal de medios de esa manera porque era la única opción. Ahora no, y esa es la gran sorpresa. Sin embargo, con lo malo que es estar sentado pretendiendo ser un elfo, les puedo decir, por experiencia personal , que es peor estar sentado tratando de decidir si es Ginger es más linda que Mary Ann.
Este es un pequeño extracto de la transcripción de una charla dada por Clay Shirkyon en la conferencia Web 2.0. Llegué al texto completo no sé muy bien de qué manera (supongo que cliqueando desaforadamente, como es mi costumbre) y me pareció simplemente genial todo el contenido.
Es un texto un poco largo, pero deja muy en claro cuál es el fenómeno social que se está viviendo últimamente en la web: superávit social y cognitivo (término que descubrí en esa misma nota), medios y aplicaciones sociales, comunidades online y bolgging.
No se trata de cambiar drásticamente de hábitos ni de que “internet killed the TV star”, ni nada parecido. Todo lo contrario, con un simple cambio de perspectiva y de prioridades, dedicando un mínimo de tiempo a la creación dentro de esta cultura colectiva, el resultado puede ser abrumador a nivel global. Incluso teniendo en cuenta que, generalmente, las personas que producen contenido son un porcentaje ínfimo del total que participa.
Y también me pareció genial y muy cierto lo que se menciona sobre la actitud de “buscar el mouse“ que, si bien está planteada como un caso anecdótico, no deja de ser una metáfora muy fuerte y significativa. Si hay algo que nos va quedando claro con toda esta “revolución” es que todo medio que no nos ofrezca un determinado mínimo de inclusión y participación deja de ser interesante en estos tiempos que corren, en los que los cambios sociales a nivel de comunicación y manejo de la información a escala colectiva pueden traer consecuencias muy profundas de acá a unos pocos años. Y seguramente lo harán de maneras que hoy casi ni nos planteamos.
La gente ya toma fotografías como algo normal de cada día; ya no es algo que se reserva para los eventos especiales, como ocurría en los 70. Todos los días te comunicas con fotografías.
Steven J. Sasson
Empleado de Kodak y creador de la primera “cámara fotográfica sin película” allá por la década del ’70
Hace unos días circuló una noticia por toda la blogocosa sobre la relevancia de los motores de búsqueda más conocidos y utilizados en USA (según un estudio de la compañía de investigación de mercado ComScore). Sería interesante ver estudios y estadísticas similares a nivel global, aunque supongo que las tendencias y los números deben ser bastante parecidos. El dato (que en realidad no sorprende demasiado después de todo) es que Google se lleva casi el 60% de las búsquedas que se realizan en internet (un 58,5% para ser más exacto). Yahoo! ocupa el segundo lugar apenas superando el 20% de las búsquedas (una diferencia más que considerable con el primer puesto) y el tercer lugar queda para Live Search de Microsoft con apenas un 9,7% de participación. En el informe también se menciona a Ask.com y al servicio de búsqueda de AOL / Time Warner (ofrece búsquedas mejoradas por Google !!), que quedan muy por debajo.
Es impresionante ver a lo que llegó Google en tan poco tiempo, la participación que tiene en el mercado de las búsquedas en internet, la cantidad de herramientas que desarrolló en los últimos años (todas con una filosofía bastante abierta), los estándares que fue imponiendo (PageRank, AdSense, AdWords), los nuevos mercados que abrió en cuanto a publicidad en línea, las nuevas áreas que se fueron creando a su alrededor (últimamente escucho SEO por todos lados)
Es innegable que fue un proyecto visionario, tratando de hacer su entrada en un mercado que ya parecía definido y tenía sus monstruos: Altavista (¿alguien se acuerda?), Yahoo! , Lycos, Excite. En un mundo donde todos parecían iguales, llegaron con sus “mágicos algoritmos de búsqueda” para cambiar todos los esquemas concidos. Y la diferencia que aportaban era sencilla: un buscador que funcionaba rápido y en serio.
En mi caso, conocí Google allá por el ’99 en la casa de un amigo mientras intentábamos encontrar información sobre algunos productos. Él me comentó: “¿Probaste con ése otro buscador? Anda muy bien” Yo le dije: “Ah sí, Google. Lo vi un par de veces por ahí”. En ese momento asociaba el nombre del buscador al término “goggles” (que en inglés serían algo así como las gafas de seguridad o las de buceo). Bastante lejos del motivo original del nombre. En el fondo pensaba que de alguna manera todos los buscadores eran iguales, que indexaban de la misma forma, que hasta compartían ídices y datos y que los resultadas variaban muy poco de uno a otro.
Mi evolución personal en el uso de buscadores fue más o menos así:
Y sí… es obvio que Google llegó pisando fuerte y para quedarse. Y que poco a poco fue desbancando a unos cuantos. Si me pongo a pensar… ¿cuántas veces escribo la dirección de Google en mi navegador por día? Unas cuantas, por ejemplo, solamente para buscar algunos datos para esta entrada.
El teléfono tiene demasiados problemas para ser considerado un método serio de comunicación. La invención no tiene valor para nosotros
Memorando interno de Western Union (1876)
Creo que hay un mercado mundial para alrededor de 5 computadoras.
Thomas Watson (1943)
Presidente de la mesa directiva de IBM