La Torre de Londinium

Esto (antes) era un blog

¡Ajustate esa corbata!

Siempre había creído que la corbata era, por lo menos en sus orígenes, un símbolo de sumisión. Había escuchado esa versión en varias conversaciones pero nunca había verificado si era cierta. Me quedé con la idea de que había surgido de esa manera: como un indicador de sumisión que usaba alguna clase de rango inferior ante alguna otra de rango superior.

Pero la verdad es que hay bastante más que eso en los orígenes de esta prenda de vestir, prenda que tengo que usar diariamente y desde haca casi 3 años en mi trabajo actual y a la que también estuve “condenado” durante el colegio secundario. La verdad es que ya llevo tanto tiempo usando corbata que casi ni la siento y no me molesta en lo más mínimo. Es lo natural y lo corriente en el día a día que me toca.

Buscando un poco más de información encontré varios sitios (incluida la entrada correspondiente en la Wikipedia) que cuentan más o menos la misma historia sobre los orígenes de la corbata como accesorio. Era una pieza que usaban los oficiales del regimiento croata que se presentaron ante Luis XIV, rey de Francia, allá por el año 1660, después de haber vencido al ejército turco. La prenda original no era tal cual la conocemos hoy en día. Más bien era un simple pañuelo largo, bastante ancho y que podía ser de colores variados, que se anudaba al cuello y cuyos extremos se dejaban colgar. Parece también que el rey de francia era bastante cuidadoso en asuntos estéticos (sobre todo en aquellos relacionados con el vestir) y le gustó mucho el detalle de esta prenda hasta el momento desconocida. No dudó en hacer unos pañuelos similares con la insignia real para todo su regimiento, como símbolo distintivo. Probablemente, la idea de asociarla a un símbolo de sumisión venga de este hecho en particular. El nombre que eligieron para el nuevo accesorio fue el de cravette, que está relacionado etimológicamente con la palabra Croata. Con el correr del tiempo, y a pesar de que costó bastante que la gente se acostumbrara a su uso generalizado, la corbata se fue extendiendo por toda Europa llegando incluso hasta Inglaterra, donde un duque de la casa de Windsor impuso su propio estilo de nudo.

En cuanto a las formas de anudarla, hay varias que fueron surgiendo a medida que ésta se extendía por el mundo. Algunos de los nudos más populares son:

  • Windsor
  • Medio Windsor
  • Pequeño
  • Sencillo
  • Eduardo VII
  • Doble
  • Cruzado clásico
  • Ascot de seda
  • Four-in-hand

El que yo me hago todos los días parece ser el de tipo Windsor, aunque con algunas variantes particulares que supongo que fueron licencia de mi papá cuando me enseñó a hacerlo.

Para más información y tutoriales sobre los diferentes tipos de nudos se puede consultar Cómo hacer un nudo de corbata y Nudos de corbata

A lo mejor toda esta información le sirva un poco a @leito1979ar para solucionar algunos de sus dilemas existenciales.

(Fuente: Wikipedia y Protocolo y Etiqueta)

Lo que más uso todos los días

Un top 5 de las aplicaciones (tanto web como de escritorio) que más uso en el día a día laboral (y no tanto). Aquellas piezas de software que nos hacen la existencia mucho más fácil y sin las cuales un sólo día sería todo un infierno.

En la web:

  1. Google Reader: desde hace tiempo se transformó en mi lector de feeds y noticias “por defecto” y llegan a acumularse un montón de post y noticias que trato de ir poniendo al día de a poco. La interfaz es simple y excelente, a pesar de que no funciona del todo bien en otros navegadores que no sean Firefox e Internet Explorer (tiene algunos problemas en Konqueror y en Opera)
  2. GMail: pensar que le debo mi cuenta de correo de GMail a Korochi! (eran las épocas en que todavía era una beta cerrada y se accedía sólo por invitación). El hecho de que comparta el diseño y muchas características (por no decir casi todas) de su interfaz con Google Reader hace que todo sea mucho más simple (te acostumbrás a uno y ya tenés resuelto el otro). Es muy fácil pasar de una aplicación a otra sin hacerte demasiado lío en el camino. El soporte para cuentas POP externas es genial y desde que lo habilitaron ya no uso ningún otro cliente de webmail o de correo de escritorio. Configuré todas mis cuentas (hay que tener en cuenta que tiene un límite de 5 cuentas POP en total, cosa que por ahora a mi me alcanza) para poder leerlas desde GMail. Es espectacular poder acceder a todas tus cuentas desde cualquier máquina que tenga una conexión. Todavía no habilitaron en mi cuenta el soporte para IMAP, lo que me permitiría usar la cuenta desde cualquier cliente de correo y sincronizar todo lo que haga desde él con el servidor de GMail. Pero como lo que más me gusta y más útil encuentro es, precisamente, la interfaz web, no sé qué tanto me inclinaría a usarlo desde un cliente de mail de escritorio convencional.
  3. Twitter: lo descubrí tan sólo hace unos días, pero ya me está gustando. No te cambia la vida pero es bastante adictivo. Me sirve a modo de catársis en determinados momentos. Por ahora trato de mantener una lista reducida de personas a las que sigo para que no me distraiga demasiado. Está muy bueno seguir los comentarios de gente que conocés en la vida real, así te enterás todo el tiempo de cómo les está yendo.
  4. Google Calendar: a pesar de que no lo uso mucho como agenda diaria (reuniones, entregas, tareas y bla, bla, bla…) me es imprescindible para no olvidarme de los cumpleaños y los vencimientos de pago. La interfaz también es impecable (como todas las desarrolladas por Google a decir verdad) y el hecho de que pueda acceder a los calendarios desde otras aplicaciones también es muy útil. El único problema es que solamente se puede acceder a los calendarios en modo lectura, no se pueden agregar eventos desde otras aplicaciones.
  5. Google Notebook: para tomar nota de todo lo interesante que uno ve por ahí: direcciones web para visitar más tarde desde casa, posibles descargas, etc. También es excelente para generar listas rápidas: libros por comprar, personas a las que llamar, webs que visitar. Hasta tiene una extensión para Firefox que lo integra mucho más y lo hace más rápido y fácil de usar.

A excepción de Twitter, podría decirse que toda mi vida online depende de Google. Y la verdad es que no me genera ningún tipo de paranoia!

En el escritorio:

Tanto en casa como en el trabajo.

  1. Firefox: sin el cual no podría usar todo lo que está más arriba. Ya todo el mundo lo conoce (y si no sigan el enlace en el nombre) así que las presentaciones sobran. Lo único que le critico es el uso excesivo de recursos y de memoria (en algunos casos consume alrededor de 300 MB para él solito), por lo que he intentado buscar algún reemplazo (Konqueror y Opera fueron las opciones bajo Linux) aunque infructuosamente.
  2. vim: el editor de textos por excelencia. Es tan simple y rápido que una vez que te acostumbrás a usarlo no hay ningún otro que se le acerque en agilidad. Hasta lo podés usar desde una simple consola en modo texto, así que no se puede pedir más. Tiene funciones para lo que te imaginés y muchas más todavía.
  3. Kontact: es el cliente de mail de KDE. Lo uso para la cuenta de mail del trabajo porque integra perfectamente con el servidor Exchange tanto para el envío y recepción de mails como para el calendario compartido, directorio de contactos, groupware y demás.
  4. Pidgin: el programa de mensajería de Gnome (algo así como el “reemplazo” del MSN Messenger para Linux). Lo odio pero lo uso, no me queda más remedio. Por cuestiones del proxy del trabajo y de algunas limitaciones de KDE no puedo usar Kopete (que es el programa de mensajería de KDE). De más está decir que prefiero siempre la versatilidad y el diseño de las aplicaciones KDE por sobre las de Gnome.
  5. Quanta+: es un excelente editor de código que tiene todo lo típico que ofrece un programa de su tipo: coloreado y resaltado de sintaxis, plegado de código, referencia y auto-completado inteligente, soporte para diferentes codificaciones de archivo, bibliotecas de código (snippets) y un largo etcétera. Es modular y extensible a varios lenguajes: HTML, CSS, PHP, C++, Java, Python, Ruby y casi todo lo que se te ocurra. Todo mediante el uso de extensiones. Soporta CVS y es súper configurable en todos sus aspectos (dije que era parte de KDE, ¿no?) Una joyita. No será como Eclipse, pero es mucho más liviano e integrado al entorno de KDE.

Al margen de otras aplicaciones específicas de lo que hago en mi trabajo, esas son las imprescindibles, las de fierro, las de todos los días, no importa el qué ni el cómo ni el cuándo.

Si quieren tomar esto como un “meme”, ningún problema. Se lo paso al que lo quiera y sin la obligación de hacer una descripción de cada aplicación. Con el listado basta y sobra.

Ice Age

Ayer terminaron en el trabajo la instalación de los nuevos equipos de aire acondicionado. Había unos modelos más chicos desparramados por todo el piso que, por lo visto, no cumplían con las expectativas. Alguien tuvo la genial idea de cambiarlos y, seguramente, se habrán hecho varias reuniones con diferentes vendedores para ver qué equipos se compraban y cómo los instalaban. El resultado: 4 equipos Carrier split de 15.000 frigorías cada uno para todo el piso (yo ni siquiera estaba enterado de que había equipos de esa cantidad de frigorías!). Está bien que el lugar es grande, pero incluso uno de las personas del equipo de instalación estuvo de acuerdo en que “es una verdadera locura, una exageración…” Habría que ver cómo fue el negocio para que se gestionara la compra de estos equipos.

En fin… muy a pesar de esto, alguien está encargado de la “supervisión” de los controles remotos de los equipos que, al parecer, son el único medio de operarlos, porque en los paneles no se ve ningún tipo de control más allá de las luces indicadoras de estado.

Hoy, día nublado y lluvioso, el clima está bastante fresco de por sí, los controles remotos no aparecen por ningún lado, nadie tiene la más mínima idea de quién puede llegar a tenerlos y los equipos están funcionando. Por suerte solamente dos, pero es más que suficiente para que todo el piso esté al borde del congelamiento parcial. Ante la ausencia del clásico interruptor “on/off” se están buscando formas alternativas de “anularlos”, pero los cables de alimentación están encamisados, van al exterior y ni siquiera se puede dar con la fuente de energía. A lo mejor los equipos están controlados por algún súper ordenador que ha cobrado inteligencia y conciencia propias y está intentando aniquilar a todo el staff para hacerse con el control del edifico y después del mundo. Bueno… a lo mejor estoy exagerando. Por las dudas estamos considerando dar de baja las térmicas para evitar la hipotermia.

Actualización: en realidad los equipos son 6 y no 4. Acabo de descubrir los restantes en 2 indómitos recodos olvidados.

Guarda la bocha

Acaba de terminar una reunión con los jefecitos, que a su vez venían de otra reunión con la gente de gerencia (sus jefecitos), que a su vez vaya uno a saber de dónde venían. La cuestión es que, en el proyecto que estamos trabajando actualmente, se produjo un cambio de rumbo radical.

No es tan trágico después de todo. Pero, luego de evaluarlo cuidadosamente, le gerencia y el área técnica decidieron no implementar con este proyecto el pasaje a la nueva versión de la herramienta que estamos utilizando y que se había comprado hace muy poco tiempo. Como la misma no está del todo probada, se desconocen muchos de sus aspectos y todavía no hay seguridad de que todo funcione correctamente montado sobre esta nueva versión, se generó un poco de miedo y se decidió atrasar un poco la migración.

Así que todo lo que ya habíamos empezado a desarrollar hay que volverlo para atrás y comenzarlo nuevamente en la versión anterior. En realidad, se entiende perfectamente la decisión porque el proyecto es bastante grande, tiene que estar funcionando para una determinada fecha y no se puede andar experimentando demasiado. Pero por otro lado es una verdadera lástima, ya que la versión anterior a la que ahora volvemos es realmente tosca comparada con la nueva, que ha progresado enormemente en muchísimos aspectos que nos facilitaban bastante las cosas.

Por suerte el diseño de procesos que se hizo desde un principio va a ser válido también para implementar en esta versión más antigua con algunas modificaciones menores. La implementación de la nueva versión quedará para más adelante, con algún proyecto de menor escala que no tenga tanto riesgo de producción. En fin… será cuestión de hacer borrón y cuenta nueva.

Desganado

La verdad que estos días estoy bastante desganado y me cuesta mucho arrancar con casi todo. Bueno, ni hablar de que esto se ve potenciado por mil veces en cuestiones laborales. No sé si será la humedad, el recalentamiento global, la crisis de la sociedad posmoderna o mi propia vagancia lo que limita mi productividad. Pero la cuestión es que me está costando… y mucho

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