La Torre de Londinium

El futuro pertenece a Los Refutadores de Leyendas

Sobre la nueva ley de radiodifusión

Estaba leyendo algunos puntos que vi publicados sobre la nueva ley de radiodifusión que tan ansiosamente se está buscando aprobar a toda costa y me llamaron la atención 2 puntos de este proyecto de ley. Desconozco el alcance total y la aplicación que podría tener esta ley de ser aprobada en el futuro y supongo que habrá excepciones. Y si no las hay se crearán o se ignorarán los puntos álgidos como suele pasar. Los 2 puntos en cuestión son los siguientes:

#17 – La publicidad sonora y audiovisual será de total producción nacional y deberá siempre diferenciarse de los contenidos de la programación, no estará incluida en esta, se difundirá en tandas claramente identificadas al inicio y al final por la señal distintiva del medio y no inducirá a estafas y engaños a la comunidad.

¿Dónde dejaría esto a la obvia publicidad que se puede ver actualmente en las series y unitarios producidos actualmente en nuestro país? Indudablemente, desde hace un tiempo, el negocio publicitario que han generado las principales productoras de nacionales para introducir avisos publicitarios dentro de la trama y el guión de las series que se emiten actualmente en televisión es algo que, más allá del hecho de que a veces sea obvio y cansino, funciona y factura. Protagonistas que trabajan en conocidas cadenas de electrodomésticos, correspondencia de bancos con isologos bien visibles y el uso de determinados productos y bebidas, sólo por mencionar algunos ejemplos, se transformaron en algo cotidiano dentro de la realidad de estar series. ¿Estaría esta nueva ley, de alguna manera, atentando contra este tipo de publicidad embebida dentro de los propios programas emitidos?

#18 – Los sistemas de distribución de señales deberán incluir en su grilla de canales las emisoras de TV de aire de la localidad, el canal público nacional y un canal con producción informativa local y propia.

¿Qué pasaría, por ejemplo, con DirecTV en la ciudad de Rosario? Actualmente no ofrece las señalas de las dos emisoras de TV locales: los canales de aire 3 y 5. ¿Es algo que debería regularse en función de cada localidad, con lo cual en el futuro tendrían que incorporar estas señales a la grilla?

No estoy en contra de este anteproyecto de ley que busca modificar una legislación heredada que ya va quedando algo caduca. Todo lo contrario, creo que en general es un proyecto que, si se discute y se aplica en forma racional, busca abrir el juego en muchos aspectos de la radiodifusión en la Argentina. Lo que me resulta curioso, como a todo el mundo, es el apuro que parecen tener por tratarla y aprobarla antes de que cambien los pesos en el Congreso de la Nación. Son sólo algunas preguntas que me vinieron a la cabeza mientras leía el proyecto de ley, que pueden el texto completo con los 21 puntos de este anteproyecto de ley.

La polka de Lost

Bueno, algo así… Un megamix de varios temas ultra conocidos hecho con los personajes de la serie Lost que se emite por la cadena americana ABC. Hecho por un fanático y sólo para fanáticos. Ojo que el final tiene mucho suspenso…

Acá hay otra versión (algo así como una primera parte, aunque no sé si corresponde al mismo autor) basada integramente en el tema “Bohemian Rhapsody” de Queen.

El enlace al post original. (versión en Flash con mejor calidad)

Aunque me gustó más la primera versión (que en realidad es la parte 2), porque la animación está mejor lograda y combina más elementos de la serie, las dos me parecieron buenas y me hicieron reir un buen rato.

Tercera temporada de Lost

Ya comenté hace un tiempo lo mucho que me gusta (nos gusta en realidad, porque en casa la miramos en familia) la serie Lost que emiten por el canal ABC, en USA. Acá la podemos ver (algo atrasada porque van recién por la segunda temporada) por el canal AXN de los cables locales.

Esta adicción, que se generó automáticamente durante los episodios iniciales de la primera temporada, me lleva a tratar de conseguir compulsivamente y lo más rápido posible cada capítulo que se emite semanalmente. Además, actualmente estamos sin cable en casa, así que la descarga es la única forma de conseguirlos. Por suerte abundan los fans de la serie por la red y los episodios se pueden descargar pasada apenas una hora (a veces incluso menos) de la emisión original en USA, los miércoles a las 21:00 hs. en esa zona horaria (a las 1:00 hs., zona horaria local). Es bastante impresionante el hecho de poder conseguir el capítulo editado, con los cortes comerciales removidos, en tan poco tiempo. La serie se emite en inglés, por lo que hay que esperar unas horas más hasta que alguno de los grupos que se dedican a subtitular las series del momento (Asia-Team, Lostzilla) publique los subtítulos en su sitio web. Con todo, al otro día ya podemos estar disfrutando del último capítulo de la serie, emitido el día anterior. También está la posibilidad de verlo en vivo y en directo a través de los sistemas de TV vía P2P (como TVu / Viidoo). Pero la calidad de este tipo de transmisiones por internet es, por el momento, menor que la de los archivos descargados. Y además, en este caso, no existe la posibilidad de ver los capítulos subtitulados, cosa que complica bastante a los que no se manejan bien con el inglés.

Volviendo al tema de la tercera temporada de la serie, quedé muy impresionado por el comienzo. Sobre todo por los 5 minutos iniciales del primer episodio, que dan un giro impresionante en la trama. Sobre el final de la segunda temporada habíamos quedado con un panorama general de la situación (en cuanto a los personajes, hechos y lugares de la isla) que se ve seriamente alterado por lo que se puede ver en estos primeros minutos de la nueva temporada. Después de este comienzo al palo, la serie vuelve a tomar su rítmica habital, se develan pocos detalles reveladores y las cosas se van contando de manera mucho más dosificada.

Ya se emitieron los primeros seis capítulos de esta tercera temporada y ahora se entró en el receso de mediados de estación. Lo cual nos deja con la intriga de cómo sigue la historia hasta al próximo 7 de febrero, día en el que vuelven a emitirse los episodios semanalmente y que estamos esperando con bastantes ansias.

Hasta entonces, habá que armarse de paciencia y acostumbrarse a la espera. Mientras tanto, y para ir matando algo de tiempo, estamos buscando alguna otra serie que cubra el vacíó (si es que eso es posible dada la gran espectativa que nos dejó Lost) Una de las que probamos fue Heroes, pero con muy poco resultado. En lo personal, no me apasionan demasiado las historias de superhéroes y superpoderes y tengo que admitir que esto me condiciona bastante a la hora de evaluarla. Ultimamente estamos con Jericho, que da un poquita más en el clavo. La historia promete bastante y, a pesar de que no se acerca a los niveles de intriga y suspenso de Lost, nos está dejando un buen sabor por el momento.

Internet y la música

Ayer pude ver (gracias a Clari que insistió!) el programa Nexos en Red, conducido por Pablo Marcovsky, que emiten todos los miércoles a las 22:15 hs. por Canal 7 (ex ATC – Argentina Televisora Color), el canal estatal de nuestro país. La verdad es que después de la reestructuración que está sufriendo el canal, sore todo en estos últimos años, la programación que ofrece actualmente tiene varias opciones interesantes. Este programa es una de ellas. Otras son el programa MP3, conducido por el Bahiano (ex cantante de Los Pericos) que pude ver muy pocas veces por cuestiones de tiempo; SPA (Siempre Pasa Algo), conducido por dos de los hermanos Korol, en el que pude ver varias notas y entrevistas a personajes interesantes; Benteveo, conducido por Daniela Fernández y Daniel Campomenosi, producto hecho muy a pulmón que me parece una buena alternativa en programas para chicos. No miro demasiada televisión últimamente pero lo poco que pude seguir hasta ahora me pareció de bueno para arriba.

En el programa de ayer de Nexos en Red, uno de los temas que trataron fue el de la piratería y las descargas de música por internet. El programa en sí dura solamente 45 minutos, por lo que cada tema tiene poco tiempo para ser desarrollado. A pesar de esto el espacio estuvo bien aprovechado. El enfoque fue bastante proteccionista con respecto a los intereses comerciales, tanto de los artistas como de las discográficas y productores, pero surgieron las dos posiciones clásicas con respecto al asunto, inclusive dentro de la misma comunidad de artistas. Planteos completamente opuestos como el de Charly Alberti (ex baterista de Soda Stereo) que se declara en contra de la piratería, acusándola de ser el mayor mal que atenta contra el futuro de la música a nivel mundial y coartando la posibilidad que tienen de llegar al mercado muchas bandas que hoy se están iniciando musicalmente, contrastaban ampliamente con la postura abierta de otros, como Daniel Melero (cuyo último disco está planteado en forma de experiancia audiovisual multimedia y se puede conseguir y descargar en forma gratuita desde su sitio oficial) u Horacio Fontova, que no consideran que las descargas desde internet sean en desmedro de los artistas (sí de las discográficas que se han estado aprovechando de ellos todo este tiempo) ni de la música. Ni mucho menos que sean algo ilegal. Por el contrario son intercambio de información entre pares, lo mismo que se hacía hace unas décadas cuando se copiaba música de la radio en cassette. La posición de estos últimos es bastante radical: apuestan a la música, que es lo único que se debe difundir más allá de todo interés, sobre todo comercial. Otros músicos invitados que participaron fueron León Gieco, Adrián Otero (el cantante de Memphis la Blusera), y algunos representantes y directivos de SADAIC y CAAPIF (algo así como la SGAE en Argentina), que obviamente desestimaron cualquier tipo de descarga considerándola ilegal y punible, y algunos otros que ahora no recuerdo. Hubo otras posiciones más neutrales pero las que más se destacaron fueron esas.

Lo que en todos los casos se condenó fue el lucro directo con material pirateado, reproducciones ilegales de material discográfico que se venden en puestos callejeros o en mercados alternativos.

Sobre el final del informe se planteó la necesidad de un cambio de enfoque y de paradigma en cuanto al negocio de la música, tanto a nivel nacional como mundial. De hecho hace ya bastante tiempo que se están explotando otras alternativas en otros mercados. Se habló de las descargas legales a través de internet y del caso de iTunes como tienda virtual por excelencia (de la cual, por desgracia, todavía no existe una versión local oficial) Se mencionaron algunos otros sitios y emprendimientos web encargados de la venta de música a través de internet en la Argentina, de los cuales destacaron a 10musica.com. Me picó la curiosidad ya que me pareció muy interesante la posibilidad de acceso a contenido digital legal desde nuestro país a través de este tipo de servicios. Si esto favorece o no al artista es otra cuestión, ya que seguramente el precio que se paga por el servicio también está distribuido en forma desigual entre los artistas y las discográficas, que son las que tiene los derechos por la venta y difusión del material y se están abriendo a este nuevo canal de ventas.

Hace un tiempo, Denken Uber publicó un comentario sobre el lanzamiento de esta tienda virtual e hizo el mismo tipo de balance. Agregando además otros detalles, como el hecho de que la música que se descarga desde el sitio tiene restricciones DRM y no es compatible con el iPod (el reproductor de digital de mayor éxito y difusión) por tratarse de archivos WMA compatibles con la versión 9 del Windows Media Player. Los temas tienen una licencia restrictiva (por lo que deben ser activados mediante el sistema de licencias de Microsoft Windows Media Player) que limita su uso a la PC de quien los descarga e incluso restringe la cantidad de copias que pueden hacerse de los mismos.

Dejando de lado estas limitaciones técnicas, lo cierto es que los precios de los temas disponibles en la tienda oscilan entre los $2,80 y los $3.50 (habiendo algunos, muy pocos, disponibles por $1,80), lo cual es una verdadera locura. Surge un planteo básico de regla de tres simple: si quiero descargarme el disco completo de un artista de mi preferencia, teniendo en cuenta por lo general un CD comercial trae un promedio de 10 temas, el costo toral ascendería a los $35. Más aún si el disco sobrepasa esta cantidad de temas, cosa que es muy normal. Esto contrasta notoriamente con el costo de un CD en cualquier disquería o tienda de música de la vida real, donde los discos cuestan entre $20 y $25. Si tenemos en cuenta, además, que los que nos descargamos desde la tienda virtual no tienen las ventajas de la edición comercial en CD (el disco propiamente dicho, caja, embalaje, libros interiores, arte de tapa, letras, etc) me parece que el costo está muy sobrevalorado. Es verdaderamente una decisión absurda preferir este tipo de compra on-line teniendo la posibilidad de comprar por menor valor el CD original con todas sus ventajas.

En el único punto en que se transforma en una ventaja es en que puedo elegir qué temas quiero comprar de un artista y no tengo por qué comprarme todos los temas de un disco si solamente me gustan dos o tres. En este sentido, la compra es más económica. Pero de todas maneras el precio es exageradamente alto.

¿Así es como la industria discográfica piensa hacerle frente a los nuevos desafíos del negocio musical en los tiempos que corren?

Perdidamente…

Venía leyendo comentarios sobre la serie Lost [Perdidos] en varios weblogs, especialmente en Microsiervos. Empezó a transmitirse en USA por la cadena ABC, llegó a Europa el año pasado a través de la FOX y aparentemente la primera temporada hizo furor en varios países. En Europa ya están emitiendo la segunda temporada. Como yo hace tiempo que no tengo cable en casa (en realidad el TV queda muy lindo con el adornito de ostras que le pusimos encima) no sé con certeza si están pasando la serie por la emisora de FOX que recibimos en los cables locales.

Así que cargué el Azureus y empecé a bajarme los capítulos en español que voy encontrando por ahí. Ya llegué al tercer episodio. Los dos primeros que pude ver (que en realidad son los capítulos piloto de la serie) son realmente alucinantes. La serie está muy bien producida y hasta ahora logró generarme una intriga que calificaría de adictiva. ¡Y eso que todavía no llegué a ver casi nada!

En resumen, la serie va de un grupo de personas que sobrevive a un accidente aéreo en medio de una paradisíaca y misteriosa isla al sur del océano Pacifico y que debe arreglárselas para convivir y sobrevivir. La ubicación de la isla es desconocida ya que el avión se había desviado de su curso por cuestiones climáticas. Este es uno de los grandes enigmas de la serie, que ya casi se ha transformado en un evento de culto para muchos espectadores que quedaron realmente prendidos con ella. La isla tiene paisajes realmente espectaculares y en ella ocurren cosas por demás de extrañas. Hay un buen artículo en la Wikipedia sobre la serie (ojo que hay muchos spoilers!)

Por la web se habla y especula sobre números y lugares misteriosos e incluso se han llegado a hacer elucubraciones sobre el paradero de la isla, el avión y la tripulación metiendo en Google Maps como coordenadas unos enigmáticos números que aparecen recurrentemente a lo largo de la serie. Existe además la web oficial de Oceanic Airlines, la aerolínea a la que pertenecía el avión estrellado (y aparentemente muchos otros aviones accidentados en series y películas de Hollywood) que hace referencia a la catástrofe del vuelo 815 y al cese de actividades de la compañía aerea… Hay, además, una sorpresa al final del código fuente de esa página para los curiosos. ¡Genial!

Espero no quedarme sin seeds para bajar los restantes 21 episodios que me quedan por delante (gulp!), justo ahora que estoy perdidamente atrapado con la serie.

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